/ sábado 4 de julio de 2020

Marga López, la argentina que se volvió mexicana

Hace 15 años murió la famosa actriz de Un rincón cerca del cielo

Hoy se cumplen 15 años de la muerte de Marga López, quien dejó una estela de calidad histriónica en los escenarios. La actriz mexicana de origen argentino falleció a los 81 años de edad a consecuencia de una arritmia cardiaca.

Era la tarde del 4 de julio de 2005 cuando la noticia enlutó al pueblo de México: había dejado de existir la estrella tras permanecer tres semanas hospitalizada debido, entre otros males, a un ataque al corazón sufrido dos meses antes; pero la edad se le vino encima, y fue difícil recuperarla.

Marga, lo mismo, dejó una estela de admiradores que la amaron a lo largo de 83 películas y una veintena de telenovelas, trabajos en cine y televisión, sobre todo, que marcaron su brillante carrera. Ganó incluso el premio Ariel en tres ocasiones, además de una estatuilla de oro que le entregó la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas en reconocimiento a toda una trayectoria fílmica.

Y es que, Marga alcanzó el estatus de primera gran figura de la Época de Oro del Cine Mexicano, siendo dirigida por los grandes realizadores de aquel entonces y tras haber alternado con las estrellas más deslumbrantes, de ahí que su nombre ocupa un lugar preponderante en la historia del espectáculo nacional.

Toda una vida dedicada al escenario

Margarita Catalina López Ramos nació el 21 de junio de 1924 en San Miguel de Tucumán, Argentina, y desde niña comenzó su carrera artística formando parte, junto con sus hermanos, del grupo Los Hermanitos López. Con ellos llevó a cabo diversas giras internacionales. Manuel López Ramos se convertiría a la postre en un destacado guitarrista, pionero de la enseñanza de la guitarra clásica en nuestro país.

Años más tarde una de esas giras, precisamente, la trajo a México, donde conoció al empresario y productor Carlos Amador, con quien contrajo nupcias en dos ocasiones y procreó dos hijos: Carlos y Manuel; posteriormente, la actriz de películas como Un rincón cerca del cielo y Los tres García formaría con el actor Arturo de Córdova una de las parejas sentimentales más queridas del ambiente.

Marga inició su carrera en el cine en 1945 con la cinta El hijo desobediente, de Humberto Gómez Landero, en la cual interpretó el papel de una mesera; a ésta le siguieron títulos como Vuelven los García, Con la música por dentro, Cartas marcadas, Callejera, Arrabalera, Orquídeas para mi esposa, Hasta el viento tiene miedo (la versión original) y, entre otras, Nazarín, de Luis Buñuel.

Mientras que en TV, el público tuvo oportunidad de admirarla en Concierto de almas, Caminemos, Alondra, El privilegio de amar, Carita de ángel, Entre el amor y el odio, Lazos de amor y Te sigo amando, por mencionar algunos “culebrones”.

Todavía en 2001 hizo teatro, protagonizando la obra Al final del camino, que le escribió como un homenaje su hermano Manuel, y dos años más tarde actuó por última vez en telenovela, interpretando a la abuela de Kate del Castillo en Bajo la misma piel.

Sin embargo, sería el séptimo arte el campo de sus mayores logros, obteniendo una decena de nominaciones y la conquista de cuatro estatuillas Ariel: en 1948 a la mejor actriz secundaria por Soledad; 1950 a la mejor actriz por Salón México; 1955 a la mejor actriz por La entrega, y en 1993 Ariel de Oro por su exitosa y prolongada trayectoria en la pantalla grande.

Hoy se cumplen 15 años de la muerte de Marga López, quien dejó una estela de calidad histriónica en los escenarios. La actriz mexicana de origen argentino falleció a los 81 años de edad a consecuencia de una arritmia cardiaca.

Era la tarde del 4 de julio de 2005 cuando la noticia enlutó al pueblo de México: había dejado de existir la estrella tras permanecer tres semanas hospitalizada debido, entre otros males, a un ataque al corazón sufrido dos meses antes; pero la edad se le vino encima, y fue difícil recuperarla.

Marga, lo mismo, dejó una estela de admiradores que la amaron a lo largo de 83 películas y una veintena de telenovelas, trabajos en cine y televisión, sobre todo, que marcaron su brillante carrera. Ganó incluso el premio Ariel en tres ocasiones, además de una estatuilla de oro que le entregó la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas en reconocimiento a toda una trayectoria fílmica.

Y es que, Marga alcanzó el estatus de primera gran figura de la Época de Oro del Cine Mexicano, siendo dirigida por los grandes realizadores de aquel entonces y tras haber alternado con las estrellas más deslumbrantes, de ahí que su nombre ocupa un lugar preponderante en la historia del espectáculo nacional.

Toda una vida dedicada al escenario

Margarita Catalina López Ramos nació el 21 de junio de 1924 en San Miguel de Tucumán, Argentina, y desde niña comenzó su carrera artística formando parte, junto con sus hermanos, del grupo Los Hermanitos López. Con ellos llevó a cabo diversas giras internacionales. Manuel López Ramos se convertiría a la postre en un destacado guitarrista, pionero de la enseñanza de la guitarra clásica en nuestro país.

Años más tarde una de esas giras, precisamente, la trajo a México, donde conoció al empresario y productor Carlos Amador, con quien contrajo nupcias en dos ocasiones y procreó dos hijos: Carlos y Manuel; posteriormente, la actriz de películas como Un rincón cerca del cielo y Los tres García formaría con el actor Arturo de Córdova una de las parejas sentimentales más queridas del ambiente.

Marga inició su carrera en el cine en 1945 con la cinta El hijo desobediente, de Humberto Gómez Landero, en la cual interpretó el papel de una mesera; a ésta le siguieron títulos como Vuelven los García, Con la música por dentro, Cartas marcadas, Callejera, Arrabalera, Orquídeas para mi esposa, Hasta el viento tiene miedo (la versión original) y, entre otras, Nazarín, de Luis Buñuel.

Mientras que en TV, el público tuvo oportunidad de admirarla en Concierto de almas, Caminemos, Alondra, El privilegio de amar, Carita de ángel, Entre el amor y el odio, Lazos de amor y Te sigo amando, por mencionar algunos “culebrones”.

Todavía en 2001 hizo teatro, protagonizando la obra Al final del camino, que le escribió como un homenaje su hermano Manuel, y dos años más tarde actuó por última vez en telenovela, interpretando a la abuela de Kate del Castillo en Bajo la misma piel.

Sin embargo, sería el séptimo arte el campo de sus mayores logros, obteniendo una decena de nominaciones y la conquista de cuatro estatuillas Ariel: en 1948 a la mejor actriz secundaria por Soledad; 1950 a la mejor actriz por Salón México; 1955 a la mejor actriz por La entrega, y en 1993 Ariel de Oro por su exitosa y prolongada trayectoria en la pantalla grande.