/ martes 17 de diciembre de 2019

Autorizan a Pemex fijar sus precios

El cambio pone en desventaja a firmas que quieran vender gasolina, alertan analistas

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) dejó sin efectos el acuerdo A/057/2018 que le impedía a Pemex Transformación Industrial fijar los precios que cobraba a las gasolineras y en las Terminales de Almacenamiento (TAR).

La determinación fue tomada este lunes, de manera unánime y sin discusión en la sesión ordinaria del órgano regulador que encabeza Leopoldo Vicente Melchi, quien llegó recientemente a la presidencia de la CRE, como propuesta del Presidente.

La resolución significa que Petróleos Mexicanos, “ahora sí podrá cambiar la metodología de determinación de precios”, explicó Marcial Díaz, analista del sector energía.

Desde hace un año, la CRE regulaba las ventas que hacía Pemex a los permisionarios, que se conocen como venta de primera mano y evitaba la preponderancia de la empresa productiva del Estado, poniendo piso parejo para los competidores en petrolíferos, detalló el analista.

Ahora, Pemex ya no se topará con el regulador, explica Marcial Diaz y “pone en desventaja a los demás competidores, porque no tiene ni el volumen ni la infraestructura ni la cantidad de puntos de venta que tiene Pemex”.

Ramsés Pech, analista de la consultora Caraiva y Asociados, señaló que con esta medida el regulador deja sin “protección a estaciones de servicio que no tengan volumen y esto reducirá el margen neto de cada estación”.

En resumen, la CRE deja de ser un órgano regulador del mercado y ahora deja a Pemex al libre albedrío la decisión del mercado, “y así regresamos al monopolio”, señaló Ramsés Pech.

Datos de la Secretaría de Energía (Sener) a septiembre señalan que en el caso de gas LP la participación dé privados es de 44.5 por ciento, mientras que en el mercado gasolinero se ubica en 8. 8 por ciento. En turbosina es de 3.4 por ciento.

Pemex Transformación Industrial se opuso a la determinación del concepto de asimetría y promovió un amparo en contra de este acuerdo en abril, al argumentar que esa metodología “minimizaba los ingresos de la empresa y, por tanto, del erario".

La Comisión Reguladora de Energía (CRE) dejó sin efectos el acuerdo A/057/2018 que le impedía a Pemex Transformación Industrial fijar los precios que cobraba a las gasolineras y en las Terminales de Almacenamiento (TAR).

La determinación fue tomada este lunes, de manera unánime y sin discusión en la sesión ordinaria del órgano regulador que encabeza Leopoldo Vicente Melchi, quien llegó recientemente a la presidencia de la CRE, como propuesta del Presidente.

La resolución significa que Petróleos Mexicanos, “ahora sí podrá cambiar la metodología de determinación de precios”, explicó Marcial Díaz, analista del sector energía.

Desde hace un año, la CRE regulaba las ventas que hacía Pemex a los permisionarios, que se conocen como venta de primera mano y evitaba la preponderancia de la empresa productiva del Estado, poniendo piso parejo para los competidores en petrolíferos, detalló el analista.

Ahora, Pemex ya no se topará con el regulador, explica Marcial Diaz y “pone en desventaja a los demás competidores, porque no tiene ni el volumen ni la infraestructura ni la cantidad de puntos de venta que tiene Pemex”.

Ramsés Pech, analista de la consultora Caraiva y Asociados, señaló que con esta medida el regulador deja sin “protección a estaciones de servicio que no tengan volumen y esto reducirá el margen neto de cada estación”.

En resumen, la CRE deja de ser un órgano regulador del mercado y ahora deja a Pemex al libre albedrío la decisión del mercado, “y así regresamos al monopolio”, señaló Ramsés Pech.

Datos de la Secretaría de Energía (Sener) a septiembre señalan que en el caso de gas LP la participación dé privados es de 44.5 por ciento, mientras que en el mercado gasolinero se ubica en 8. 8 por ciento. En turbosina es de 3.4 por ciento.

Pemex Transformación Industrial se opuso a la determinación del concepto de asimetría y promovió un amparo en contra de este acuerdo en abril, al argumentar que esa metodología “minimizaba los ingresos de la empresa y, por tanto, del erario".