Ángeles: mensajeros de Dios

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Rincón Místico

 

EL ADIVINADOR

 

Se cuenta que antes de nuestro nacimiento, un ángel apoya un dedo sobre nuestros labios y dice: “Calla, no digas lo que sabes”. Por eso, nacemos con una hendidura en el labio superior, sin recordar nada del sitio donde venimos.

 

¿De repente no has sentido que alguien te observa, te guía, te cuida o simplemente está contigo? Es un ángel; éste, y los millones que andan por la Tierra, fue hecho por Dios para servir a los humanos, pues Él sabe que nosotros necesitamos ayuda espiritual contra tentaciones, peligros, malos pensamientos.

 

Los ángeles son los pensamientos de Dios, mensajeros y ejecutores de lo que Él ordene; forman parte de su Corte celestial. Los seres más puros que puedas encontrar porque no tienen maldad. Inclusive, por muy malo que sea una persona, tiene a un alado que lo cuida incondicionalmente.

 

Criaturas de naturaleza espiritual, aunque dotados de apariencia humana, sobre todo cuando cumplen misiones que hacen preciso el contacto con nosotros. Tradicionalmente, se les ha presentado con aspecto de hombre o mujer, pero con unas enormes alas de plumas blancas que les nacen de la espalda, o bajo la forma de un niño desnudo. Algunos teólogos afirman que esas alas en realidad son dos poderosísimos rayos que salen desde su corazón y dejan una ráfaga detrás de ellos.

 

Muchos no creen en su existencia. Sin embargo, hoy día ante miles de evidencias (fotos, grabaciones, marcas, voces y circunstancias en las que uno se pregunta: “¿cómo me salvé?”, ya no es posible negarlo.

 

¿Cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler?

 

¡Millones de millones! Los ángeles, entre otras actividades, forman parte de los coros celestiales que alaban, oran y entonan bellísimos cantos a Dios. Muchas veces dejan lo que están haciendo para bajar a la Tierra y cumplir una misión a lado de un hombre, mujer o niño.

 

Para establecer una comunicación con el ángel que te tocó en suerte, simplemente ¡deséalo! Si quieres hablarle, ¡hazlo! Siéntelo y hazlo con suma fe… comenzarás a percibir una intensa paz contigo.

 

Lo más importante es que te des unos minutos de silencio interno para enfocarlo, sentirlo, visualizarlo y pedirle protección, salud, trabajo, paz contigo y con los que te rodean. La actitud debe ser como la que tienes cuando vas al encuentro de alguien que amas y respetas con tal devoción. Recuerda, es una cita angelical.

 

En serio, tómate unos minutos para darte un respiro de vida y reflexionar en torno a tu vida. Hoy día es el mundo de las prisas y de ya no creer tanto en lo que no percibimos, y así andamos desprotegidos.

 

Si comienzas a percatarte de que no estás aislado del cosmos, que no vives separado de las criaturas invisibles que te acompañan y te colaboran en cada cosa que haces; desde que te levantas y hasta que te duermes, desde mucho antes que nacieras, y probablemente hasta que mueras… Entonces toda tu vida se volverá mágica.