RINCÓN MÍSTICO

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¿Existe mi ángel guardián? Sí, existe. Cada ser humano tiene un ángel guardián que le acompaña día y noche. Intenta imaginarlo como una energía que permanece junto con tu propia energía. Te contaba que los ángeles fueron creados por Dios para ayudarnos en cualquier situación. Su trabajo es darnos claridad para tomar decisiones, para convivir con otros seres humanos y sobre todo para recordarnos que estamos hechos de la misma esencia de Dios.

Algunas personas consideran que acercarse a su ángel guardián es cuestión de fe. Otros consideran que debes ejercer rituales fantásticos para poder contactar con él. Lo cierto es que ellos se manifiestan en tu vida dependiendo de tu voluntad. Es decir, si tú lo eliges. Y es que los ángeles son profundamente respetuosos de tu “libre albedrío”. Lo que significa que si tú crees y tienes una intención profunda y amorosa de comunicarte con él, muy pronto notarás su presencia en cada situación de tu vida.

Le puedes llamar a cualquier hora, en cualquier lugar y puedes comunicarle todo aquello que te genere preocupación, tristeza, angustia o miedo. Él te guiará para que todas las situaciones que te generen conflicto en tu vida terrenal, sean aprendidas por ti de manera amorosa y de manera armoniosa. Te ayudará a tener una perspectiva diferente de los problemas, a corregir algunos pensamientos que te causen sufrimiento y a mantener tu propia energía en paz.

Te recuerdo que para lograr establecer comunicación con tu ángel guardián no necesitas realizar un ritual fantástico. Es muy fácil comenzar a relacionarte con él. Lo primero que tienes que hacer es, decidir que quieres una manifestación de su presencia en tu vida (¿recuerdas lo del libre albedrío?). Luego, busca un lugar donde puedas sentarte tranquilamente. Cierra tus ojos y comienza a realizar respiraciones profundas y lentas. Una vez que percibas que te sientas relajado o relajada, mantente respirando en forma natural. Dirígete a él como si fuera tu mejor amigo. Háblale de todo aquello que te esté generando malestar o angustia. Pídele que te ayude a resolver de la mejor manera posible. Dile que tiene tu permiso para manifestarse en tu vida para tu mayor bien. Una vez que termines, agradécele. Toma tres respiraciones profundas y vuelve a tu actividad.

¿Sencillo verdad? Practica todas las veces que te sea posible. Recuerda que la práctica hace al maestro. Comenzarás a desarrollar tu intuición y cada vez te será más fácil comprender los mensajes que tu ángel tiene para ti. Busca mi texto la siguiente semana, te hablaré de las formas en que tu ángel guardián se comunica contigo.