/ viernes 6 de mayo de 2022

Crean detector de drogas en las bebidas

Una estudiante de ingeniería diseñó un aparato para detectar en las bebidas alcohólicas la xilacina, una de las drogas más usadas por los agresores sexuales para sedar a sus víctimas

Detectar sedantes en las bebidas alcohólicas es lo que consigue el dispositivo que inventó la estudiante mexicana Arely Salcedo, a quien se le ocurrió esta idea después de que a una amiga le pusieron una sustancia en su trago.

Después del incidente, en el que le salvaron la vida a su amiga en una ambulancia, la alumna de ingeniería biomédica de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) buscó una solución.

Salcedo diseñó un aparato para detectar en las bebidas alcohólicas la xilacina, una de las drogas más usadas por los agresores sexuales para sedar a sus víctimas antes de violarlas y que en muchos casos puede terminar en muerte por sobredosis.

“La xilacina es un sedante veterinario muy potente, es analgésico y somnífero, casi siempre lo utilizan en animales muy grandes como caballos y vacas. Los agresores no saben lo peligroso que es que se les pase la mano, que es lo que generalmente pasa", asegura.

La estudiante comenta que por ahora no existe una herramienta funcional que permita identificar la xilacina u otras sustancias en la bebida para prevenir los ataques, de ahí la necesidad de una barrera primaria ante esta problemática.

CONTRA LA VIOLENCIA

El invento es una herramienta más para frenar la ola de violencia contra las mujeres que se vive en México, donde más de 10 mujeres son asesinadas diariamente.

Salcedo relata que cuando intentaron drogar a su amiga fue en una discoteca, donde es muy difícil identificar si la persona se encuentra afectada, debido al aglutinamiento de personas.

"Afortunadamente con ella pudimos hacer que viniera la ambulancia y la atendiera, pero es algo muy feo. Te das cuenta de lo vulnerable que eres y que es algo que puede pasarle a cualquier persona realmente”, asegura.

En Querétaro ya hay personas interesadas en obtener el dispositivo, como María Fernanda Trejo, quien ha afrontado y conoce a varias víctimas de situaciones de riesgo.

“A la hermana de mi cuñado se la intentaron llevar con lo mismo, la intentaron drogar, entonces es realmente importante para nosotras y también para los chicos, porque no dudo que también les pudiera pasar”, dijo.

CÓMO FUNCIONA

Salcedo dice que el dispositivo cuenta con un sensor que tiene como base una celda electroquímica, que permite óxido-reducir la molécula de xilacina en cualquier bebida.

Dice que la molécula de xilacina queda intacta y es muy fácil detectarla porque el límite de detección es muy pequeño, por lo que algo menor a una gota puede ser detectada.

Aunque aún no tiene nombre, el proyecto acaba de concluir su etapa de ensayo, luego de probarse en distintas bebidas y con diferentes tipos de alcohol.

Al considerar que esta fase fue exitosa, la estudiante inició con el prototipado del producto, que prevé que sea un instrumento pequeño y de fácil acceso económico.

“Ya lo hemos probado en muchas bebidas preparadas como whisky, ron, tequila y vodka. También con refrescos y es muy exitosa", destaca.

"Esperamos que el producto final sea accesible y portable, lo imaginamos como una varita agitadora de bebidas en donde el usuario pueda mover su bebida y, si está presente la molécula, pueda prender un (foco) led y entonces tú ya sabes si es seguro o no beber”, explica.

Advierte que para que el dispositivo se vuelva una realidad podría tardar un año más, pues se están buscando socios que quieran invertir en el proyecto.

“Para mí es muy gratificante; decidí estudiar esta carrera porque te dan las herramientas para poder resolver cosas y necesidades sociales. Muchas veces estamos buscando el hilo negro dentro de la investigación, pero es muy importante atender estos temas de seguridad humana", asegura.

Juan de Dios Galindo, profesor investigador de la UAQ y asesor del proyecto, asegura que esta herramienta reportaría en tiempo real la presencia de esta droga, y que se trata de una tecnología que generalmente se utiliza en análisis de cadáveres.

“La idea de ella surgió debido a que actualmente hay muchos problemas de seguridad y la universidad está comprometida en hacer ciencia no sólo por hacerla, sino para que tenga un compromiso social", puntualiza.

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Detectar sedantes en las bebidas alcohólicas es lo que consigue el dispositivo que inventó la estudiante mexicana Arely Salcedo, a quien se le ocurrió esta idea después de que a una amiga le pusieron una sustancia en su trago.

Después del incidente, en el que le salvaron la vida a su amiga en una ambulancia, la alumna de ingeniería biomédica de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) buscó una solución.

Salcedo diseñó un aparato para detectar en las bebidas alcohólicas la xilacina, una de las drogas más usadas por los agresores sexuales para sedar a sus víctimas antes de violarlas y que en muchos casos puede terminar en muerte por sobredosis.

“La xilacina es un sedante veterinario muy potente, es analgésico y somnífero, casi siempre lo utilizan en animales muy grandes como caballos y vacas. Los agresores no saben lo peligroso que es que se les pase la mano, que es lo que generalmente pasa", asegura.

La estudiante comenta que por ahora no existe una herramienta funcional que permita identificar la xilacina u otras sustancias en la bebida para prevenir los ataques, de ahí la necesidad de una barrera primaria ante esta problemática.

CONTRA LA VIOLENCIA

El invento es una herramienta más para frenar la ola de violencia contra las mujeres que se vive en México, donde más de 10 mujeres son asesinadas diariamente.

Salcedo relata que cuando intentaron drogar a su amiga fue en una discoteca, donde es muy difícil identificar si la persona se encuentra afectada, debido al aglutinamiento de personas.

"Afortunadamente con ella pudimos hacer que viniera la ambulancia y la atendiera, pero es algo muy feo. Te das cuenta de lo vulnerable que eres y que es algo que puede pasarle a cualquier persona realmente”, asegura.

En Querétaro ya hay personas interesadas en obtener el dispositivo, como María Fernanda Trejo, quien ha afrontado y conoce a varias víctimas de situaciones de riesgo.

“A la hermana de mi cuñado se la intentaron llevar con lo mismo, la intentaron drogar, entonces es realmente importante para nosotras y también para los chicos, porque no dudo que también les pudiera pasar”, dijo.

CÓMO FUNCIONA

Salcedo dice que el dispositivo cuenta con un sensor que tiene como base una celda electroquímica, que permite óxido-reducir la molécula de xilacina en cualquier bebida.

Dice que la molécula de xilacina queda intacta y es muy fácil detectarla porque el límite de detección es muy pequeño, por lo que algo menor a una gota puede ser detectada.

Aunque aún no tiene nombre, el proyecto acaba de concluir su etapa de ensayo, luego de probarse en distintas bebidas y con diferentes tipos de alcohol.

Al considerar que esta fase fue exitosa, la estudiante inició con el prototipado del producto, que prevé que sea un instrumento pequeño y de fácil acceso económico.

“Ya lo hemos probado en muchas bebidas preparadas como whisky, ron, tequila y vodka. También con refrescos y es muy exitosa", destaca.

"Esperamos que el producto final sea accesible y portable, lo imaginamos como una varita agitadora de bebidas en donde el usuario pueda mover su bebida y, si está presente la molécula, pueda prender un (foco) led y entonces tú ya sabes si es seguro o no beber”, explica.

Advierte que para que el dispositivo se vuelva una realidad podría tardar un año más, pues se están buscando socios que quieran invertir en el proyecto.

“Para mí es muy gratificante; decidí estudiar esta carrera porque te dan las herramientas para poder resolver cosas y necesidades sociales. Muchas veces estamos buscando el hilo negro dentro de la investigación, pero es muy importante atender estos temas de seguridad humana", asegura.

Juan de Dios Galindo, profesor investigador de la UAQ y asesor del proyecto, asegura que esta herramienta reportaría en tiempo real la presencia de esta droga, y que se trata de una tecnología que generalmente se utiliza en análisis de cadáveres.

“La idea de ella surgió debido a que actualmente hay muchos problemas de seguridad y la universidad está comprometida en hacer ciencia no sólo por hacerla, sino para que tenga un compromiso social", puntualiza.

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