/ martes 17 de septiembre de 2019

Un par de genios, en acción

AJO Y AGUA

Mientras Neymar busca reconciliarse con los aficionados del París Saint Germain, tras su fallido regreso al Barcelona, precisamente en España hay un joven de sólo 16 años de edad que ha comenzado a maravillar a propios y extraños.

Se trata de Ansu Fati, el delantero bisauguineano, que ha salido de la sombra para hacer frente a las numerosas lesiones que el Barcelona ha sufrido en este inicio de temporada, principalmente a la del capitán Lionel Messi, quien se lesionó en su primer entrenamiento de pretemporada.

Así de cambiante puede llegar a ser el futbol, con el jugador más caro de la historia envuelto en la novela del verano, en la que su papel terminó por ser la del villano, enemistado con la directiva del club francés y hasta con los aficionados, quienes no le perdonan, hasta ahora, el desprecio que mostró en su deseo por regresar al Barcelona.

El fin de semana fue recibido por el Parque de los Príncipes en medio de abucheos, que al final pudo convertir en aplausos, gracias al golazo de chilena que anotó en el tiempo de compensación, para conseguir el triunfo frente al Estrasburgo.

Serán seis meses sumamente complicados para el brasileño, en los que deberá intentar ser feliz donde ya no lo es. Para muestra, las declaraciones que profirió al término del partido, en las que insistió en que su deseo era dejar al club, pero que no lo dejaron, pese a que hizo todo lo posible.

No muy lejos de ahí, en el mejor futbol del mundo, comienza a sonar el nombre de Ansu Fati, quien con sólo 6 años de edad llegó a España, donde se abrió paso hasta llegar a las fuerzas menores del Barcelona, en 2012, tras dos años en el Sevilla.

Lo hecho por el joven delantero en sus últimos dos partidos deja entrever por qué el Barcelona no hizo hasta lo imposible por llevar a Neymar de vuelta al Camp Nou.

Incluso Fati tiene el apoyo del mismísimo Messi, quien no dudó en felicitarlo públicamente, mediante las redes sociales, con la icónica fotografía en la que lo abraza, después de que debutó oficialmente en la Liga española, durante el triunfo de 5-2 frente al Real Betis, el 25 de agosto.

Dos goles y una asistencia en sólo tres partidos hablan muy bien de Fati, quien, no obstante, deberá hacer frente al hecho de que Messi ya recibió ayer el alta médica y prepara su regreso para volver a integrar la delantera junto a Luis Suárez, quien tras un mes lesionado volvió a la actividad, el sábado, con dos goles frente al Valencia, en un partido en el que el bisauguineano se hizo presente en el marcador; además de la asistencia que le brindó a Frenkie de Jong. Todo esto, con sólo siete minutos de juego.

Su papel será, quizá, pelear con Antoine Griezmann por un lugar en el cuadro titular, quien pese al gran esfuerzo que hizo el club para ficharlo este mercado de verano, no parece ser del agrado de Messi.

Algo aún más complicado deberá enfrentar Fati, y es que con sólo 16 años de edad es muy fácil que pueda perder el piso. Para evitar indisciplinas como las de Ousmane Dembelé, o incluso situaciones como las vividas por Neymar, Ernesto Valverde se ha dado a la tarea de protegerlo, principalmente, ante los reflectores.

El técnico conoce a la perfección cuál es su labor con los jóvenes talento de la cantera que lleva al primer equipo, por eso, no dudó en comprometerse a llevarlo por buen camino, al término de la victoria frente al Valencia.

¡Que te lo digo yo!

Mientras Neymar busca reconciliarse con los aficionados del París Saint Germain, tras su fallido regreso al Barcelona, precisamente en España hay un joven de sólo 16 años de edad que ha comenzado a maravillar a propios y extraños.

Se trata de Ansu Fati, el delantero bisauguineano, que ha salido de la sombra para hacer frente a las numerosas lesiones que el Barcelona ha sufrido en este inicio de temporada, principalmente a la del capitán Lionel Messi, quien se lesionó en su primer entrenamiento de pretemporada.

Así de cambiante puede llegar a ser el futbol, con el jugador más caro de la historia envuelto en la novela del verano, en la que su papel terminó por ser la del villano, enemistado con la directiva del club francés y hasta con los aficionados, quienes no le perdonan, hasta ahora, el desprecio que mostró en su deseo por regresar al Barcelona.

El fin de semana fue recibido por el Parque de los Príncipes en medio de abucheos, que al final pudo convertir en aplausos, gracias al golazo de chilena que anotó en el tiempo de compensación, para conseguir el triunfo frente al Estrasburgo.

Serán seis meses sumamente complicados para el brasileño, en los que deberá intentar ser feliz donde ya no lo es. Para muestra, las declaraciones que profirió al término del partido, en las que insistió en que su deseo era dejar al club, pero que no lo dejaron, pese a que hizo todo lo posible.

No muy lejos de ahí, en el mejor futbol del mundo, comienza a sonar el nombre de Ansu Fati, quien con sólo 6 años de edad llegó a España, donde se abrió paso hasta llegar a las fuerzas menores del Barcelona, en 2012, tras dos años en el Sevilla.

Lo hecho por el joven delantero en sus últimos dos partidos deja entrever por qué el Barcelona no hizo hasta lo imposible por llevar a Neymar de vuelta al Camp Nou.

Incluso Fati tiene el apoyo del mismísimo Messi, quien no dudó en felicitarlo públicamente, mediante las redes sociales, con la icónica fotografía en la que lo abraza, después de que debutó oficialmente en la Liga española, durante el triunfo de 5-2 frente al Real Betis, el 25 de agosto.

Dos goles y una asistencia en sólo tres partidos hablan muy bien de Fati, quien, no obstante, deberá hacer frente al hecho de que Messi ya recibió ayer el alta médica y prepara su regreso para volver a integrar la delantera junto a Luis Suárez, quien tras un mes lesionado volvió a la actividad, el sábado, con dos goles frente al Valencia, en un partido en el que el bisauguineano se hizo presente en el marcador; además de la asistencia que le brindó a Frenkie de Jong. Todo esto, con sólo siete minutos de juego.

Su papel será, quizá, pelear con Antoine Griezmann por un lugar en el cuadro titular, quien pese al gran esfuerzo que hizo el club para ficharlo este mercado de verano, no parece ser del agrado de Messi.

Algo aún más complicado deberá enfrentar Fati, y es que con sólo 16 años de edad es muy fácil que pueda perder el piso. Para evitar indisciplinas como las de Ousmane Dembelé, o incluso situaciones como las vividas por Neymar, Ernesto Valverde se ha dado a la tarea de protegerlo, principalmente, ante los reflectores.

El técnico conoce a la perfección cuál es su labor con los jóvenes talento de la cantera que lleva al primer equipo, por eso, no dudó en comprometerse a llevarlo por buen camino, al término de la victoria frente al Valencia.

¡Que te lo digo yo!