/ miércoles 10 de julio de 2019

Nueva York celebra a campeonas del mundo

Megan Rapinoe rechazó la invitación de encontrarse con Donald Trump

NUEVA YORK, N.Y., 10 de julio.- Entre gritos de “USA” y llamados a la igualdad de salarios, bajo una lluvia de confeti, la selección femenina de futbol de Estados Unidos, campeona del mundo por cuarta vez, fue celebrada este miércoles por miles de personas en un desfile en Nueva York.

Las futbolistas, que vestían camisetas idénticas negras con la leyenda “Campeonas del mundo” bordada en dorado, saludaron a la multitud desde varios camiones que circulaban lentamente por las calles del sur de la ciudad, desde el Battery Park a la alcaldía.

Distendidas, sonrientes, algunas se acercaron al público y firmaron camisetas o estuches de teléfonos celulares.

En la mañana soleada de verano, los empleados de los rascacielos por donde pasaban las campeonas las regaron de confeti blanco.

La jugadora más conocida del equipo, Megan Rapinoe, hizo la icónica pose con la que firma sus goles al presentar el trofeo de la Copa del Mundo, a los enloquecidos aficionados que se agolpaban en las calles.

“Este equipo es tan fuerte, tan duro, tiene tal sentido del humor, es tan fantástico”, dijo Rapinoe a la multitud en la alcaldía.

“Tenemos el cabello rosa y violeta. Tenemos tatuajes, rastas. Hay chicas blancas y chicas negras, y todo en el medio. Chicas heterosexuales y gays”, añadió.

“Megan para presidente”, rezaba el cartel de un hincha, Jeff Strong.

El equipo regresó desde Francia el lunes, 24 horas después de derrotar a Holanda en la final por 2-0, alcanzando así su cuarta Copa del Mundo (1991, 1999, 2015, 2019), un record histórico.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, precandidato presidencial demócrata a las elecciones de 2020, se unió a las deportistas en el desfile, y luego fue su anfitrión en la alcaldía, donde les entregó las llaves de la ciudad.

SALARIOS IGUALES

“¡Igualdad de salarios!”, gritaba la multitud a las jugadoras, una de cuyas carrozas llevaba un gran letrero con la leyenda “Los desfiles son geniales, pero la igualdad de salarios es más genial todavía”.

“Déjenme escucharlos: ¡USA! ¡Igualdad de salarios!”, gritaba también a la multitud el alcalde De Blasio.

La selección, festejada a lo largo y ancho de Estados Unidos, se ha convertido también en una gran defensora de la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, un asunto que cobra fuerza en la era #MeToo.

El desfile, que duró cerca de una hora, es una tradición de 130 años de la Gran Manzana para rendir homenaje a grandes personalidades.

NO IRÁN A LA CASA BLANCA

La delantera y capitana de la selección de futbol de Estados Unidos, Megan Rapinoe, dijo este martes que no cree que las integrantes del plantel que ganó el Mundial de Francia, el pasado domingo, acepten una invitación del Presidente del país, Donald Trump, para visitar la Casa Blanca.

“Yo no iría y tampoco irían todas las compañeras de equipo con las que he hablado explícitamente”, dijo Rapinoe en el programa “Anderson 360” de la cadena CNN.

NUEVA YORK, N.Y., 10 de julio.- Entre gritos de “USA” y llamados a la igualdad de salarios, bajo una lluvia de confeti, la selección femenina de futbol de Estados Unidos, campeona del mundo por cuarta vez, fue celebrada este miércoles por miles de personas en un desfile en Nueva York.

Las futbolistas, que vestían camisetas idénticas negras con la leyenda “Campeonas del mundo” bordada en dorado, saludaron a la multitud desde varios camiones que circulaban lentamente por las calles del sur de la ciudad, desde el Battery Park a la alcaldía.

Distendidas, sonrientes, algunas se acercaron al público y firmaron camisetas o estuches de teléfonos celulares.

En la mañana soleada de verano, los empleados de los rascacielos por donde pasaban las campeonas las regaron de confeti blanco.

La jugadora más conocida del equipo, Megan Rapinoe, hizo la icónica pose con la que firma sus goles al presentar el trofeo de la Copa del Mundo, a los enloquecidos aficionados que se agolpaban en las calles.

“Este equipo es tan fuerte, tan duro, tiene tal sentido del humor, es tan fantástico”, dijo Rapinoe a la multitud en la alcaldía.

“Tenemos el cabello rosa y violeta. Tenemos tatuajes, rastas. Hay chicas blancas y chicas negras, y todo en el medio. Chicas heterosexuales y gays”, añadió.

“Megan para presidente”, rezaba el cartel de un hincha, Jeff Strong.

El equipo regresó desde Francia el lunes, 24 horas después de derrotar a Holanda en la final por 2-0, alcanzando así su cuarta Copa del Mundo (1991, 1999, 2015, 2019), un record histórico.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, precandidato presidencial demócrata a las elecciones de 2020, se unió a las deportistas en el desfile, y luego fue su anfitrión en la alcaldía, donde les entregó las llaves de la ciudad.

SALARIOS IGUALES

“¡Igualdad de salarios!”, gritaba la multitud a las jugadoras, una de cuyas carrozas llevaba un gran letrero con la leyenda “Los desfiles son geniales, pero la igualdad de salarios es más genial todavía”.

“Déjenme escucharlos: ¡USA! ¡Igualdad de salarios!”, gritaba también a la multitud el alcalde De Blasio.

La selección, festejada a lo largo y ancho de Estados Unidos, se ha convertido también en una gran defensora de la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, un asunto que cobra fuerza en la era #MeToo.

El desfile, que duró cerca de una hora, es una tradición de 130 años de la Gran Manzana para rendir homenaje a grandes personalidades.

NO IRÁN A LA CASA BLANCA

La delantera y capitana de la selección de futbol de Estados Unidos, Megan Rapinoe, dijo este martes que no cree que las integrantes del plantel que ganó el Mundial de Francia, el pasado domingo, acepten una invitación del Presidente del país, Donald Trump, para visitar la Casa Blanca.

“Yo no iría y tampoco irían todas las compañeras de equipo con las que he hablado explícitamente”, dijo Rapinoe en el programa “Anderson 360” de la cadena CNN.