/ domingo 1 de marzo de 2020

Necaxa aprovechó errores del América y lo goleó 3-0

Valdez y Cáseres fueron los villanos anoche en el azteca

América tuvo anoche un deja vu de pesadilla en su cancha y volvió a ser víctima de sus propias imprudencias. Así como contra Bravos, las Águilas padecieron una expulsión tempranera y dos goles en contra que los mandaron a una lona de la que ya no se levantaron.

Necaxa exhibió la virtud de ser contundente. Un doblete de Mauro Quiroga dictó sentencia desde antes del medio tiempo y Juan Delgado completó la obra casi al final para el 0-3 definitivo.

El partido resultó para el olvido en unos azulcremas que con lesiones y suspensiones se tendrán que meter la semana entrante a la cueva del Puma.

EL JUEGO

Un parchado América debido a ausencias por lesión salió a su cancha a tratar de defender el liderato general ante Necaxa. Sin embargo, volvió a encontrarse con la misma pesadilla que vivió contra FC Juárez a inicios de la temporada.

Y es que temprano en el encuentro, Bruno Valdez vio la tarjeta roja por un pisotón sobre la pierna de Maximiliano Salas. La entrada fue muy fuerte, aunque a pesar de eso, el árbitro Óscar Mejía fue a revisarla al VAR solamente para corroborar lo que ya había decidido, el paraguayo se tenía que ir temprano a bañar. A partir de ese momento, todo se derrumbó para los de Coapa y Mauro Quiroga se encargó de mandarlos a la lona con un certero doblete que le abrió el camino a los Rayos.

Primero, el “Comandante” aplicó el sello de la casa al aprovechar un centro desde el sector izquierdo que cayó cerca del área chica. El delantero rojiblanco se ubicó bien entre los zagueros americanistas y conectó un testarazo seco que venció a Guillermo Ochoa.

Las Águilas estaban desorientadas y evidentemente mal ubicadas. Eso lo aprovechó bien el cuadro hidrocálido en una acción donde Salas se encontró una auténtica avenida por la banda izquierda. Maxi se metió como por su casa al área y sirvió un bombón al que Quiroga llegó puntual para fusilar al Ave con el arco abierto. ¡Gol necaxista!

Los azulcremas no daban señales de vida o de algún intento de reacción y se fueron al descanso abucheados por su gente, que no estaba nada conforme con lo que pasaba en el terreno de juego.

En el arranque del segundo tiempo las cosas se pusieron todavía peores para América. Así como Bruno Valdez vio la roja en el primer tiempo, esta vez Santiago Cáseres quien dejó en desventaja a los suyos con una entrada por detrás sobre Salas. Mejía tuvo que recurrir al VAR para tomar la determinación. Las Águilas se quedaban con nueve y todo el segundo tiempo por delante.

Con nueve en el campo y poco que perder, los Millonetas intentaban ir al frente con más inercia que idea. En realidad, no había mucho que hacer.

Por su parte, Necaxa sobrellevaba las acciones. Sabía que con la superioridad de dos hombres en cualquier momento podría encontrar el espacio para hacer más grande el marcador, cosa que ocurrió en la recta final, cuando Juan Delgado condujo en solitario hasta los linderos del área para disparar colocado, lejos de la estirada de Ochoa, quien nada pudo hacer para evitar que la redonda se le colara pegada al poste.

La noche resultó de espanto para un América que ahora aparte de lesionados, tiene dos suspendidos justo una semana antes de tener que meterse a Ciudad Universitaria.

Síguenos en Facebook: La Prensa Oficial y en Twitter: @laprensaoem

América tuvo anoche un deja vu de pesadilla en su cancha y volvió a ser víctima de sus propias imprudencias. Así como contra Bravos, las Águilas padecieron una expulsión tempranera y dos goles en contra que los mandaron a una lona de la que ya no se levantaron.

Necaxa exhibió la virtud de ser contundente. Un doblete de Mauro Quiroga dictó sentencia desde antes del medio tiempo y Juan Delgado completó la obra casi al final para el 0-3 definitivo.

El partido resultó para el olvido en unos azulcremas que con lesiones y suspensiones se tendrán que meter la semana entrante a la cueva del Puma.

EL JUEGO

Un parchado América debido a ausencias por lesión salió a su cancha a tratar de defender el liderato general ante Necaxa. Sin embargo, volvió a encontrarse con la misma pesadilla que vivió contra FC Juárez a inicios de la temporada.

Y es que temprano en el encuentro, Bruno Valdez vio la tarjeta roja por un pisotón sobre la pierna de Maximiliano Salas. La entrada fue muy fuerte, aunque a pesar de eso, el árbitro Óscar Mejía fue a revisarla al VAR solamente para corroborar lo que ya había decidido, el paraguayo se tenía que ir temprano a bañar. A partir de ese momento, todo se derrumbó para los de Coapa y Mauro Quiroga se encargó de mandarlos a la lona con un certero doblete que le abrió el camino a los Rayos.

Primero, el “Comandante” aplicó el sello de la casa al aprovechar un centro desde el sector izquierdo que cayó cerca del área chica. El delantero rojiblanco se ubicó bien entre los zagueros americanistas y conectó un testarazo seco que venció a Guillermo Ochoa.

Las Águilas estaban desorientadas y evidentemente mal ubicadas. Eso lo aprovechó bien el cuadro hidrocálido en una acción donde Salas se encontró una auténtica avenida por la banda izquierda. Maxi se metió como por su casa al área y sirvió un bombón al que Quiroga llegó puntual para fusilar al Ave con el arco abierto. ¡Gol necaxista!

Los azulcremas no daban señales de vida o de algún intento de reacción y se fueron al descanso abucheados por su gente, que no estaba nada conforme con lo que pasaba en el terreno de juego.

En el arranque del segundo tiempo las cosas se pusieron todavía peores para América. Así como Bruno Valdez vio la roja en el primer tiempo, esta vez Santiago Cáseres quien dejó en desventaja a los suyos con una entrada por detrás sobre Salas. Mejía tuvo que recurrir al VAR para tomar la determinación. Las Águilas se quedaban con nueve y todo el segundo tiempo por delante.

Con nueve en el campo y poco que perder, los Millonetas intentaban ir al frente con más inercia que idea. En realidad, no había mucho que hacer.

Por su parte, Necaxa sobrellevaba las acciones. Sabía que con la superioridad de dos hombres en cualquier momento podría encontrar el espacio para hacer más grande el marcador, cosa que ocurrió en la recta final, cuando Juan Delgado condujo en solitario hasta los linderos del área para disparar colocado, lejos de la estirada de Ochoa, quien nada pudo hacer para evitar que la redonda se le colara pegada al poste.

La noche resultó de espanto para un América que ahora aparte de lesionados, tiene dos suspendidos justo una semana antes de tener que meterse a Ciudad Universitaria.

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