/ martes 15 de octubre de 2019

México ganó con apuros 3-1

Panamá le complicó las cosas

Sin desbaratar a los rivales, a medio gas y complicándose el juego. El gigante avanza, no aplasta, en la zona que domina. México derrotó a Panamá 3-1 con goles de Roberto Alvarado, José Macías y Rodolfo Pizarro.

Hirving Lozano, en un nivel superior al resto de sus compañeros y adversarios, fue el guía del navío mexicano. El “Chucky” no anotó, pero movió a toda la maquinaria. Lastimosamente salió golpeado.

Roberto Alvarado, con alta efectividad como seleccionado, abrió el marcador. Carlos Salcedo en su propia puerta les dio el empate a los canaleros.

En el momento más tenso, en el que más candados hubo, José Juan Macías, vino desde la banca para destrabar todo. El depredador esmeralda sigue insaciable.

Ya con el juego resuelto, Rodolfo Pizarro, de juego irregular, cerró la cuenta.

La Panamá del “Tolo” Gallego no fue tan dócil, pero no le alcanzó para derrumbar al enorme de Concacaf.

COMPLICADO

“Chucky” Lozano, para regocijo de los presentes, movió la red. Hirving comenzó a festejar con la gente, pero el árbitro, acertadamente, paró la fiesta por un fuera de lugar. El tanto del “Chucky” se originó por un rebote que dio Luis Mejía luego de un tiro potente de Carlos Rodríguez, desafortunadamente, no contó.

El tricolor del “Tata”, joven, aderezado con poca experiencia, siguió encima.

La siguiente llegada fue la decisiva. Roberto Alvarado, siempre con la pierna izquierda, se quitó con fintas a los muros canaleros, vio un hueco y sin dejar pasar otro segundo, tiró con fuerza. Su disparo, similares a los de Messi y Vela, en elaboración, superó a Mejía y abrió el marcador 1-0.

Luego de eso México, erróneamente, desaceleró y permitió el crecimiento de Panamá.

Rodolfo Pizarro, sin encontrar su mejor nivel desde hace varias semanas, quiso eludir rivales como si estuviera en un entrenamiento en el CAR o en El Barrial, perdió el balón y provocó el tanto de la visita.

Gabriel Torres tomó el esférico que le quitaron a “Rodo”, levantó la vista y centró raso, Salcedo se barrió, pero para su mala fortuna, el balón le pegó y tomó la dirección equivocada. El “Titán”, criticado contra Argentina, cometió un inesperado autogol.

EL COMPLEMENTO

El futbol huyó en ese tiempo. Entre la lesión del “Chucky” y cambios la distracción fue mucha.

Lozano se tiró al pasto y no siguió. En camilla tuvo que regresar el muñeco a su caja.

Se fue Hirving, pero vino José Macías, al que ya apodan en el Bajío el “asesino con cara de niño”, el mismo sobrenombre que tuvo el histórico noruego Ole Gunnar Solskjaer.

José Juan, siempre en romance con la red, entró al área y con su pierna derecha, sacó un potente tiro que le devolvió el alma al “Tata”. Él, siempre él.

El “Tolo” no se rindió, Gallego mandó a Alfredo Stephens al campo, pero el tiempo fue poco.

Martino gastó más segundos con el ingreso de Uriel Antuna.

El colofón ofreció varios despejes, malos pases y una dosis de nervios.

Rodolfo Pizarro, antes de irse al vestidor, con un tiro cruzado cerró la cuenta, ya sin defensas canaleros.

El tricolor, a medio gas, pero volvió a ganar.

ADM

Sin desbaratar a los rivales, a medio gas y complicándose el juego. El gigante avanza, no aplasta, en la zona que domina. México derrotó a Panamá 3-1 con goles de Roberto Alvarado, José Macías y Rodolfo Pizarro.

Hirving Lozano, en un nivel superior al resto de sus compañeros y adversarios, fue el guía del navío mexicano. El “Chucky” no anotó, pero movió a toda la maquinaria. Lastimosamente salió golpeado.

Roberto Alvarado, con alta efectividad como seleccionado, abrió el marcador. Carlos Salcedo en su propia puerta les dio el empate a los canaleros.

En el momento más tenso, en el que más candados hubo, José Juan Macías, vino desde la banca para destrabar todo. El depredador esmeralda sigue insaciable.

Ya con el juego resuelto, Rodolfo Pizarro, de juego irregular, cerró la cuenta.

La Panamá del “Tolo” Gallego no fue tan dócil, pero no le alcanzó para derrumbar al enorme de Concacaf.

COMPLICADO

“Chucky” Lozano, para regocijo de los presentes, movió la red. Hirving comenzó a festejar con la gente, pero el árbitro, acertadamente, paró la fiesta por un fuera de lugar. El tanto del “Chucky” se originó por un rebote que dio Luis Mejía luego de un tiro potente de Carlos Rodríguez, desafortunadamente, no contó.

El tricolor del “Tata”, joven, aderezado con poca experiencia, siguió encima.

La siguiente llegada fue la decisiva. Roberto Alvarado, siempre con la pierna izquierda, se quitó con fintas a los muros canaleros, vio un hueco y sin dejar pasar otro segundo, tiró con fuerza. Su disparo, similares a los de Messi y Vela, en elaboración, superó a Mejía y abrió el marcador 1-0.

Luego de eso México, erróneamente, desaceleró y permitió el crecimiento de Panamá.

Rodolfo Pizarro, sin encontrar su mejor nivel desde hace varias semanas, quiso eludir rivales como si estuviera en un entrenamiento en el CAR o en El Barrial, perdió el balón y provocó el tanto de la visita.

Gabriel Torres tomó el esférico que le quitaron a “Rodo”, levantó la vista y centró raso, Salcedo se barrió, pero para su mala fortuna, el balón le pegó y tomó la dirección equivocada. El “Titán”, criticado contra Argentina, cometió un inesperado autogol.

EL COMPLEMENTO

El futbol huyó en ese tiempo. Entre la lesión del “Chucky” y cambios la distracción fue mucha.

Lozano se tiró al pasto y no siguió. En camilla tuvo que regresar el muñeco a su caja.

Se fue Hirving, pero vino José Macías, al que ya apodan en el Bajío el “asesino con cara de niño”, el mismo sobrenombre que tuvo el histórico noruego Ole Gunnar Solskjaer.

José Juan, siempre en romance con la red, entró al área y con su pierna derecha, sacó un potente tiro que le devolvió el alma al “Tata”. Él, siempre él.

El “Tolo” no se rindió, Gallego mandó a Alfredo Stephens al campo, pero el tiempo fue poco.

Martino gastó más segundos con el ingreso de Uriel Antuna.

El colofón ofreció varios despejes, malos pases y una dosis de nervios.

Rodolfo Pizarro, antes de irse al vestidor, con un tiro cruzado cerró la cuenta, ya sin defensas canaleros.

El tricolor, a medio gas, pero volvió a ganar.

ADM