Pumas y América 2-2 en vibrante encuentro

Foto: AFP

Pumas y América 2-2 en vibrante encuentro

  • La Prensa
  • en Deportes

La Prensa en Línea

David Patiño, técnico de Pumas de la UNAM, no ocultó su molestia por el hecho de que sus dirigidos hayan dejado escapar el triunfo frente a nueve hombres en el duelo de ayer sábado ante América, que terminaron empatando 2-2, al alegar que faltó inteligencia y contundencia.

“No creo que haya faltado ambición, los cambios que hicimos fueron ofensivos. Nos faltó inteligencia, liquidar el partido como debió haber sido”, comentó Patiño al finalizar este encuentro por la fecha siete del Torneo Apertura 2018 de la Liga MX de futbol.

En cuanto a las sensaciones que le deja el empate de sus pupilos, el estratega felino comentó que se va molesto y que no le preocupa que en el entorno del conjunto universitario se sondee su posible salida.

“Me siento frustrado por el partido, porque debimos ganarlo. El entorno puede decir lo que quiera, pero estamos peleando en los primeros lugares de la tabla”, finalizó Patiño antes de abandonar la sala de prensa, visiblemente molesto.

Pumas marcha en quinto lugar de la tabla general, pero hilvana cuatro jornadas sin conocer la victoria con dos descalabros y dos empates.

 

EL PARTIDO 

Justo cuando parecía que el azul y oro volvería a brillar en el clásico capitalino, América sacó su famosa mística y la casta de no darse por vencido jamás, para arañar un punto, pese a tener dos hombres menos por las expulsiones de Martínez y Valdez.

Le tocó a Henry Martín ser el héroe salido desde la banca. Se encontró una pelota por aire y volvió a demostrar que está para ser tomado en cuenta más que como un recambio de lujo.

La Universidad Nacional pagó caro el pecado de defender, a pesar de la ventaja en el marcador y la superioridad numérica. Ahí pagó la penitencia y se llevaron una igualada con sabor a derrota.

Al final, los hinchas fueron los verdaderos ganadores en un juego que ofreció auténticamente de todo y tuvo un salomónico empate a dos.

INICIO PROMETEDOR

Si la gente quería emociones en el clásico capitalino, los equipos no tardaron en responder a las expectativas que genera uno de los juegos más calientes de la Liga MX. Y es que ni un minuto había transcurrido en el reloj, apenas 17 segundos y la parcialidad de Pumas estalló gracias a la conexión chilena de los del Pedregal.

En el primer avance, Martín Rodríguez puso un centro al área para que Felipe Mora le ganara a Edson Álvarez en el salto y conectara un testarazo a segundo poste, en el que nada pudo hacer Marchesín. Muy temprano ya lo ganaba la visita.

 

Los felinos vivían buenos momentos en el arranque del cotejo. Sus ataques dejaban sensación de peligro y en un par de descolgadas pudieron ampliar su ventaja, pero Carlos González y Pablo Barrera no tuvieron el tino necesario.

A los tumbos, América se metió al juego. Los cambios en la alineación y el parado táctico elegido por Miguel Herrera parece que descontroló a su escuadra, la cual tardó bastante en dar señales de vida.

En una acción individual, Andrés Ibargüen eludió defensores universitarios. El colombiano ya se saboreaba la definición a segundo palo, pero una barrida providencial de los zagueros de la UNAM alejó el peligro. Sin embargo, esa sería la vía para que las Águilas pudieran emparejar.

Oribe Peralta emuló a su compañero cafetalero y, desde la misma zona, arrastró la bola hasta los linderos del área. Ya ahí, “El Cepillo” la hizo de billarista, y con un toque sutil colocó el esférico pegado a la base del poste derecho de Saldívar, quien resultó un espectador más al no hacer siquiera el intento de estirarse y atajar, aunque fue debido a un desvío por parte de un defensa.

 

Cuando parecía que los azulcremas podrían buscar la remontada antes del descanso, llegó la polémica. Alejandro Arribas abrazó a Roger Martínez en la disputa del esférico cerca del medio campo, el delantero americanista se calentó y soltó un codazo, que dio en el pecho del español. Fernando Guerrero no dudó en mostrar la roja directa al 9 “milloneta”, por lo que dejó en inferioridad numérica a su equipo.

Pese a la inferioridad numérica, los azulcremas propusieron el duelo y se animaron a ir al frente. Pumas no rehuyó al intercambio de golpes y respondió al tú por tú, sin replegarse ni mucho menos. Incluso, Patiño mandó al campo a Alustiza en busca de ser todavía más agresivo; por lo que “El Chavo” se quedó cerca de responder al aprovechar un titubeo de Álvarez para hacerse de la de gajos y meter una vaselina que pasó cerca.

En medio de la tempestad, Bruno Valdez perdió la cabeza. Una pelota dividida sirvió para que el defensa paraguayo dejara la plancha sobre Pablo Barrera. Sin dudar, “El Cantante” Guerrero le entonó las golondrinas para echarlo de la cancha.

Las cosas estaban a modo para Pumas. Dos hombres más y mucho partido por delante. El momento para romper al fin con la paternidad azulcrema había llegado y así lo entendió Carlos González. El paraguayo aprovechó un nuevo servicio de Rodríguez para cerrar la pinza y con la cabeza mandar la pelota a besar la red.

 

LA UNAM pudo ensañarse. Las condiciones eran ideales al tener un oponente noqueado frente a ellos. Extrañamente, no pudieron o no quisieron hacer más daño, por el contrario, tuvieron la mala fortuna de una aparatosa lesión de arribas en el brazo izquierdo, que ameritó que se lo llevaran de inmediato al hospital.

En la agonía, cuando todo parecía decidido, Ibargüen puso una pelota por elevación. Henry Martín, a quien parece que no le han hecho justicia, se dispuso a demostrar una vez más su valor y remató de cabeza para hacer la heroica y ayudarle a los suyos a rescatar una unidad, cuando todo parecía perdido.

 

América lo volvió a hacer. La mística apareció un momento crucial y cuando lo daban por muerto resurgió.