Duelo de titanes

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BARCELONA, España, 2 de diciembre (OEM-EFE).- Barcelona y Real Madrid intercambian los papeles de hace un año en el primer Clásico del curso, el que acoge el Camp Nou con las primeras urgencias azulgranas de la temporada, a seis puntos de distancia, conscientes de que un triunfo madridista asestaría un golpe a La Liga Santander, cuando todavía no se ha llegado a mitad de campeonato.
Los seis puntos de ventaja con los que hace un año llegaba el Barcelona al Santiago Bernabéu, han cambiado a favor de un Real Madrid que visita el Camp Nou lanzado en su moral, con el deseo de aprovechar la ocasión y alejarse de su gran rival y ampliar la racha sin perder con Zinedine Zidane al mando, 32 partidos invicto.
Estados de ánimo diferentes, tras los dos últimos empates del Barcelona ante el Málaga en el Camp Nou (0-0) y la Real Sociedad en Anoeta (1-1), que le han descolgado de su eterno rival y le obliga ganar el Clásico si desea recuperar parte del terreno perdido.
Los de Luis Enrique Martínez no han tenido un buen mes de noviembre. El equipo ha estado espeso en muchos partidos, sin su frescura habitual para presionar, tras pérdida y acechar constantemente el área rival. Ha perdido poder realizador y creatividad en un centro del campo donde ha añorado la figura de Andrés Iniesta, quien tras seis semanas de baja, podría regresar al once titular.
El regreso de Iniesta, que el viernes recibió el alta médica, será la principal novedad de un equipo al que también podría regresar Samuel Umtiti, como pareja de Gerard Piqué en el eje de la defensa. El francés reapareció con buenas sensaciones el pasado miércoles en la Copa del Rey ante el Hércules. Si regresa al once en liga, el damnificado sería el argentino Javier Mascherano.
El resto del equipo será el habitual, empezando por el meta alemán Marc André ter Stegen, quien en su tercera temporada como azulgrana por fin vivirá su primer Clásico, ya que los cuatro anteriores los había jugado el chileno Claudio Bravo.
La buena noticia para Luis Enrique es que Jordi Alba, duda tras acabar con molestias el encuentro de Anoeta, se ha entrenado al mismo ritmo que sus compañeros y podrá estar de inicio. El preparador asturiano sólo tiene, por tanto, la baja del central galo Jeremy Mathieu para recibir al equipo de Zidane.
Mientras, el Real Madrid huye del exceso de confianza que le permite encarar el Clásico con seis puntos de ventaja y el francés Zinedine Zidane, ha mentalizado a sus jugadores de la necesidad de jugar con la misma actitud que en el Vicente Calderón (0-3) contra el Atlético de Madrid, para repetir con el Barcelona y poner tierra de por medio, difícil de recuperar.
La conquista de La Liga Santander es el gran objetivo madridista de la temporada y desde el inicio, lo han demostrado los jugadores en el césped. Sin encontrar el nivel deseado de juego, los resultados sí acompañan a un Real Madrid que enlaza 32 partidos sin perder y que en la competición doméstica, sólo perdió en una ocasión en los últimos once meses, con Zidane al cargo.