Ya sabe por quién votará

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Carlos García

 

Después de tres debates, el último apenas ayer, de varias semanas de intensas campañas, de los muchos ataques entre candidatos, de los dimes y diretes en las redes sociales sobre este o aquel aspirante, de escuchar propuestas -pocas pero propuestas al fin-, se supone que los 70 millones de mexicanos que debieran acudir a las urnas el domingo 1o. de julio, ya deben saber con toda certeza a quién elegirán en las boletas.

Es de suponer que, a estas alturas, cuando sólo nos restan unos cuantos días más de campañas, para que luego todos los aspirantes a un puesto de elección guarden silencio, ya todos deberíamos tener en nuestras mentes a los candidatos que más nos convencieron con su proyecto de nación.

Algunos tal vez esperarán hasta el último minuto, ya en la intimidad del módulo de votación, frente a las boletas, para marcar a aquellos candidatos de su preferencia, pero sea como sea, el chiste es acudir a las urnas y emitir el sufragio.

No debe importar que el domingo de las elecciones sea también un día en el que habrá partidos de futbol del Mundial de Rusia. Lo que realmente debe importar es el hecho de que estamos ante la oportunidad de que todos los mexicanos en edad de votar pueden y deben ejercer su derecho y escoger a quién gobernará el país los próximos seis años.

En algunos estados, incluyendo a la Ciudad de México, se renovarán las cámaras legislativas y las alcaldías, pues hasta en estos puestos de elección se les debe poner atención, porque los primeros serán los encargados de hacer las leyes, y los segundos, los que tendrán en sus manos el destino de su localidad.

Por eso, hay que arrancarnos esos malos pensamientos de que nuestro voto no vale ni cuenta nada y repongamos la confianza en nuestras autoridades electorales, acudamos a votar y a esperar los resultados de nuestra decisión. Y si por alguna razón no ganó el candidato de su preferencia, pues no se enoje y continúe su vida como hasta ahora lo hace, total, no pasa nada, o al menos, eso queremos.