Monstruos rodantes. El peligro cotidiano

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Más de 20 millones de habitantes del Valle de México sortean todos los días diversos peligros en el ir y venir de sus actividades cotidianas, desde la abominable e incontenible inseguridad hasta la constante posibilidad de accidentes trágicos como el ocurrido el pasado miércoles en la carretera México-Toluca, donde un tráiler embistió a varios autos, dejando un salto de 10 personas muertas.

La infortunada mujer que venía conduciendo la pesada unidad está vinculada a proceso judicial, en un penoso suceso que la deja al borde la prisión por los fallecimientos y los daños causados, un capítulo aterrador en su vida, como aterrador resultó el peritaje que reveló que la unidad era conducida a 166 kilómetros por hora en el momento de impactar a los vehículos.

Existe una persona responsable de la tragedia, que es precisamente ella, pero nuevamente este hecho pone en el patíbulo a las autoridades de movilidad y en general a los gobiernos porque otra vez queda demostrado que los reglamentos y la supervisión para evitar rebase en límites de velocidad son letra muerta.

Innumerables veces, como distintas las voces, se ha dicho que este tipo de vehículos que circulan por arterias del Valle de México deben estar sometidos a una rigurosa vigilancia. Es mucho el “cacaraqueo” sobre el tema, pero nulo el resultado, tanto, que estos monstruos rodantes volvieron a enlutar a familias. ¿Hasta cuándo?