Los poetas ignorados

  • Antonio De Marcelo Esquivel
  • en Columnistas

Por Rodrigo De La Cadena

“Autor” se refiere a la letra, lo que “Compositor” a la música.

Los grandes músicos, seres privilegiados que nos han hecho disfrutar a través de su obra para recreación, sensibilidad, disfrute y enaltecimiento del espíritu; los que encontraron los puntos más vulnerables de las sensaciones humanas; los que nos hicieron vibrar en la juventud y deleitarnos con su recuerdo cuando ya superamos eso que el gran poeta nicaragüense, Rubén Darío, llamó “el divino tesoro de la existencia” (Juventud, divino tesoro), no serían -a pesar de su grandeza- lo que son sin la presencia de los letristas, aquellos artistas capaces de penetrar en el fondo de nuestro ser, aquellos autores ignorados en su prosa y poesía, a quienes hoy, querido lector, me referiré. Y es que existe aquí una enorme injusticia con estos vates, rimadores, juglares, aedos y coplistas que le dieron un complemento inagotable a la melodía a través del contenido humano de sus letras.

Si hablamos de ‘La Traviata’ de Giuseppe Verdi (1813-1901), nos olvidamos injustamente que detrás de esta festiva obra musical está la letra de Francesco María Piave (1816-1876) y que lo mismo ocurre con las piezas de Donizetti (1797-1848) y tantos más. Por ejemplo, de la ópera “Turandot” la famosa aria “Nessun Dorma” no pertenece en su totalidad a Giacomo Puccini (1858-1924), ya que el libreto es autoría de Giuseppe Adami (1878-1946) y Renato Simoni (1875-1952).

¿Qué sería de estas obras cumbres sin la participación de estos poetas extraordinarios, ignominiosamente olvidados por las audiencias, la injusticia de la popularidad e incluso notables críticos e historiadores que sólo han elogiado la obra musical sin recordar que en cada pieza majestuosa hay un poeta, dueño también de un talento que la existencia otorga sólo a unos cuantos?

Así ocurre también en la música popular. Por ejemplo, ¿Sabía usted que Guty Cárdenas, Carlos Gardel, Rubén Fuentes, Ricardo Palmerín, Gabriel Ruiz o Manuel Esperón, por sólo mencionar algunos, son melodistas, mas no autores de la gran mayoría de las letras de sus canciones?

Así que gran parte de la radiografía literaria del México musical está asociada a una larga lista de letristas cuyo estilo poético fue el complemento indispensable en la fusión música/letra. El inolvidable Vate Ricardo López Méndez, Luis Rosado Vega, José Antonio Zorrilla “Monís”, Alfonso Espriú, Rodolfo “el chamaco” Sandoval, Ernesto Cortázar, Mario Molina Montes, José Elizondo, Felipe Bermejo, José Mojica o Gabriel Luna de la Fuente son sólo algunos de los muchos autores que no tuvieron recompensa ni crédito justo alguno a su talento y fueron parte esencial de un binomio que logró la grandeza del bolero.

¿Y si el poeta Luis Rosado Vega no consagra su poesía a la melodía “Peregrina” de Ricardo Palmerín sabríamos quién fue y qué papel jugó en México la antropóloga y periodista Alma Reed, inmortalizada en los versos del bardo yucateco en tiempos de Felipe Carrillo Puerto?

Tal vez el bolero no nació en México, pero sí encontró aquí su mejor florecimiento. Dicen que nadie es de donde nace, sino de donde pace.

Aquí mi top 10 de canciones atribuidas sólo al compositor seguidas por su respectivo crédito a los letristas ignorados:

El día que me quieras – Alfredo Le Pera
Amor, Amor, Amor – Ricardo López Méndez
Bonita – José Antonio Zorrilla “Monís”
Duerme – Gabriel Luna de La Fuente
Cien años – Alberto Cervantes
Amorcito Corazón – Pedro de Urdimalas
Viajera – Mario Molina Montes
Aquellos ojos verdes – Adolfo Utrera
No volveré – Ernesto Cortázar
Mía – Felipe Bermejo

Así es, querido lector, hasta la próxima semana y no me voy sin antes recordarle que tenemos una cita radiofónica en #ElABCdelaBohemia a través de abc radio 760 AM, Sábado 19H. Podcast: rodrigodelacadena.podomatic.com

¿Y usted, qué letristas recuerda? Escríbame entonces, yo siempre contesto rodrigodelacadena@yahoo.com