* Los barcos que navegaron por la Ciudad de México

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* En 1850, fueron inaugurados y fueron un éxito

Por 1850, cuando vivir en la Ciudad de México era disfrutable por sus bellísimos paisajes y su agradable clima, nuestro país apenas tenía tres años de haber vivido una de sus más grandes tragedias en su corta historia independiente.

Después de la Guerra México-Norteamericana de 1847, habíamos perdido más de la mitad de nuestro territorio.

El 13 de septiembre de 1847 se perdieron las batallas de Chapultepec, en la que murieron los Niños Héroes y la de Molino del Rey.

Un día después, el 14 de septiembre de 1847, la bandera norteamericana fue izada en el asta bandera del Palacio Nacional donde permaneció para nuestra vergüenza hasta junio de 1848; después de ser firmados los acuerdos de Guadalupe Hidalgo, por los que México perdió la Alta California, Nuevo México, Arizona y Texas.

Pese a la escasez de recursos económicos, nuestro país tenía que levantarse de la desdicha de haber perdido la mitad de su territorio, así que grandes proyectos se iniciaron a partir de 1849.

Don Mariano Ayllon, un hombre emprendedor y entusiasta, invirtió su fortuna en el proyecto y obtuvo la concesión para construir un cauce fluvial navegable a través del ya existente Canal de La Viga, hoy convertido en eje vial.

Esta vía, iniciaba en la Garita de La Viga, hoy, el cruce de Avenida Morelos, Eje 3 Sur, con la Calzada de La Viga. Terminaba en lo que era el Lago de Xochimilco, aún ligado con el de Chalco y Tláhuac.

Don Mariano dedicó gran parte de su vida a esta obra, no con mucho éxito, con tantos contratiempos que terminó muriendo en la miseria y otros empresarios continuaron con la magna obra.

Se tuvo que dragar el canal y darle el ancho necesario en algunas partes y claro, también fue necesario aumentar la altura de los puentes que lo cruzaban; todo esto permitió operar el primer barco de vapor denominado La Esperanza.

El navío fue pintado al igual que el simbólico verde de nuestra bandera patria, surcaba el Canal de La Viga, mediante un poderoso motor de veinte caballos de fuerza, con cupo para veinte pasajeros.

Su primer viaje fue el 21 de julio de 1850, salió desde el embarcadero de la Garita de La Viga y navegó hasta el poblado de Chalco, Estado de México. Crónicas de Texcoco – Volumen 1.