La protección a los adultos mayores

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Leonel Luna Estrada

Una de las labores principales de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal es mejorar la calidad de vida de los habitantes, en ese sentido, los adultos mayores son y seguirán siendo una prioridad.

Aunque hay mucho camino que recorrer, en esta actual y última Asamblea hemos realizado acciones concretas para cumplir nuestro compromiso con este sector de la población: en noviembre de 2017 fue aprobada, por todas las fracciones parlamentarias, las reformas a los artículos 156 y 158, párrafo primero, del Código Penal del Distrito Federal, para sancionar de tres meses a tres años de prisión a las personas que abandonen a los adultos mayores o personas con discapacidad, cuando su obligación sea cuidarlos.

Esta ley no es fortuita: en el país tres de cada cinco personas padecen maltrato físico, verbal y psicológico. Hay casos registrados de robo de bienes, hacinamiento y explotación laboral.

En México hay 10 millones 55 mil 379 personas mayores de 60 años, según el Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), realizado en 2010, de los cuales un millón 3 mil 648 personas radican en la Ciudad de México. Los datos reflejan que esta población carece de oportunidades laborales estables y bien remuneradas.

Sólo 30.8% de los adultos continúa siendo parte de la Población Económicamente Activa porque carecen de una jubilación o pensión, o bien porque en caso de tenerlas no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas y se ven obligados a seguir laborando aún en condiciones pocas afortunadas, reflejan los mismos datos del INEGI.

Por si fuera poco, la primera Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad d México, realizada en 2013, muestra que ser adulto mayor es la octava causante de discriminación.

Ante este panorama desalentador para los adultos mayores, desde la ALDF estamos trabajando en nuevas reformas para avanzar en la protección y reconocimiento de los derechos de las personas mayores de 60 años y que esto se vea reflejado en la calidad de vida y a su integración en el desarrollo social, económico y político y cultural.

¿Cómo lograrlo? Como diputado voy a promover una reforma al último párrafo del artículo 200 y la fracción III del artículo 220 Bis del Código Penal del Distrito Federal, con el objetivo de armonizarlo con los postulados establecidos por el artículo 5 inciso A), de la señalada ley referente a los derechos a la discriminación, a una vida libre de violencia, a ser respetados en su persona, en su integridad física, psicoemocional y sexual.

Así como ser protegidos contra toda forma de explotación y a recibir protección por parte de su familia.

En el artículo 200 se propone adicionar un párrafo que especifique si la víctima del delito de cualquier tipo de violencia es un adulto mayor y, por lo tanto, las sanciones previstas se tripliquen las penas que van de un año a seis años de prisión.

Mientras que en el artículo 200 Bis se busca incorporar que el delito referido en el artículo 200 se persiga por querella, excepto cuando la víctima sea un adulto mayor.

Darle mayor garantía de protección a los adultos mayores es una obligación que como legisladores debemos realizar para darle voz a las demandas sociales a las cuales respondemos. Buscamos que esto no quede en el discurso sino plasmarlo en el Código para que las autoridades estén obligadas a atender esta demanda.

Cuidar de los adultos mayores es una responsabilidad de la sociedad actual y garantiza a las presentes generaciones un avance en la definición de nuevos derechos que aseguran una mejor calidad de vida.

Claro que hay mucho qué hacer, pero es necesario avanzar para llegar a conformar una sociedad en la que nadie por su edad sea discriminado o sea limitado, sino valorado en esa etapa de su vida.