La fé y el respeto

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¡¡¡Yo te lo garantizo!!!

Salomón Chertorivski

 

Decidí arrancar éste, el gran proyecto de mi vida en el lugar donde me formé

en lo más importante que conozco; el trabajo y el esfuerzo. En un pequeño

zaguán de la vecindad ubicada en Correo Mayor #18 con mi abuelo trabajaba

365 días del año en una pequeña tienda de telas y bonetería y como miles de

capitalinos todo lo hacía para cumplir con su gran amor y su gran

responsabilidad: su familia

Al mismo tiempo que lo veía trabajar sin descanso, veía como esta ciudad

vibraba a través de los miles de capitalinos que desde la madrugada hasta la

noche dejaban el alma por sus seres queridos.

Aprendí en esta tienda lo que significaba en realidad ser chilango, significaba

rifártela con calor, con frio, con lluvia y hasta con temblores por lo que

quieres.

Aprendí también que somos muchos más los buenos que de manera honesta

nos ganamos la vida con un trabajo decente y que ser honesto es algo que

debe estar en tu corazón, no solo en tu actuar.

Aprendí que tenía que estudiar con dedicación para ser cada día mejor y

poder ayudarle más a mi familia y que el estudio me permitiría ayudar a más

y más personas. Aprendí a respetar a mis mayores y que hay cosas que solo

la edad y la experiencia te enseñan.

Aprendí que la vida se trataba de proponer y escuchar. De proponer lo que

crees que es correcto y ser receptivo y humilde cuando tu creencia resulta

errónea.

Aprendí que de poco vale la vida cuando no puedes caminar con la frente en

alto con la seguridad de nunca haberle hecho el mal a nadie.

Aprendí que si bien la familia es el eje de nuestra comunidad, la comunidad

es el gran constructor de la estabilidad familiar.

 

Aprendí que todos somos iguales independientemente de nuestro color de

piel, religión, orientación o genero cuando de trabajar por tu gente se trata.

Aprendí que mientras más libertades tenemos mejores seres humanos somos

y mejores sociedades construimos.

Pero llego el momento de irme a aplicar estos valores que había aprendido,

Honestidad, Capacidad y Experiencia deberían ser el tesoro a buscar en mi vida

Y no fue fácil, me encontré con que el camino del bien no es el más fácil, pero

si el que mejor te permite vivir en paz contigo y tu comunidad.

Me encontré con que millones de personas trabajaban honestamente día a

día y aún así, no lograban llevar el pan a la mesa.

Me encontré con una terrible distribución de la riqueza donde muy pocos

tienen casi todo y la gran mayoría tiene casi nada.

Me encontré con el flagelo de la delincuencia que paraliza no solo a las

personas, paraliza los sueños y aspiraciones.

Me encontré con la realidad de que ser pobre te podría hacer morir de gripa

cuando un rico puede no morir del cáncer más violento.

Me encontré que en la tragedia conviven lo mejor y lo peor del ser humano.

Me encontré con que la contaminación hacia que con el simple hecho de

respirar podrías estarte matando poco a poco.

Me encontré con que existían dos tipos de justicia, una para los ricos y otra

para los pobres.

Me encontré con que la vida era más dura de lo que pensé pero que los

valores que aquí aprendí, me han permitido enfrentarla como miles de

ustedes.

 

Para mí ha llegado el momento de las definiciones de vida y decidí volver

aquí, a correo mayor 18 y en compañía de mi familia, amigos, compañeros de

estudios, de trabajo y de vida enfrentar el reto más grande de mi vida, buscar

gobernar esta ciudad, esta fantástica ciudad.

Ha llegado el momento cambiar la idea de que nada se puede hacer y que

solo hay que vivir la vida lo mejor que se pueda.

Es posible que todos los hogares de la ciudad tengan agua corriente y

constante.

Es posible que además de las libertades que gozamos, tengamos el ingreso

necesario para poder vivir bien.

Es posible atacar a la inseguridad y a la delincuencia por todos los flancos,

previniéndola con los jóvenes, aumentando el ingreso de los adultos y

dotando de información, tecnología y equipo de calidad mundial a nuestra

policía.

Es posible disfrutar trasladarse por la ciudad y que moverse en ella sea un

placer.

Es posible que la honestidad no tenga adjetivos, es decir, o eres Honesto o no

lo eres. Punto

Es posible encontrar el equilibrio entre la energía que necesitamos para que

la ciudad se mueva y contaminar lo menos posible

Es posible planear esta ciudad para el futuro pero sin perder el presente.

Todo esto y más, de su mano y con su ayuda ¡¡¡¡ES POSIBLE!!!!!

¡¡¡¡¡¡YO SE LOS GARANTIZO!!!!!!!