El mal rato del país

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* El mal rato del país

* ¿Hasta cuándo será tiempo de ver la realidad?

Como si no tuviésemos suficiente con la violencia. Y los muertos. Y los muertos. Y los muertos.

El socavón de la carretera de Cuernavaca vino a confrontarnos con un gobierno omiso.

Es decir, omiso en toda la extensión de la palabra. Para quienes nunca es tiempo para enfrentar los graves problemas que sufrimos millones de mexicanos, para resolver, para tomar decisiones ineludibles.

Y este será el sino, terrible, que acompañe en las páginas de la historia a Enrique Peña Nieto. La ausencia del manotazo sobre la mesa, la incapacidad de cambiar el destino de su gobierno. Y, sobre todo, la inmensa tolerancia con la incapacidad de sus colaboradores.

Esos mismos que lo han dejado solo todos estos años.

Ahora toca al titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, pero ha sido Osorio Chong todo el sexenio, y tantos otros que ni siquiera están en el imaginario ciudadano.

Gerardo Ruiz Esparza viene a resumir, en una síntesis excepcional por su fuerza, todos los vicios de este sexenio. Incluida la obvia, tan obvia que solamente los ciegos insisten en no verla, corrupción. No se trata, no solamente, del inmenso hoyo que se hizo en la supercarretera que iba a durar 40 años sin ninguna compostura, sino por encima de toda de la soberbia.

Esa soberbia que venimos padeciendo todo este sexenio.

Cuando Ruiz Esparza habla de pagarle dinero a la familia, recompensar pues, de los muertos en ese socavón por el “mal rato” consigue, como pocos, definir el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Para ellos, para el responsable directo de las muertes, lo que sucede, toda la violencia, todos los muertos, la devaluación del peso, la inflación, el aumento exponencial a la pobreza, todo se trata de un “mal rato”. Supongo que algunos agregarían que este “mal rato” terminará con el sexenio. Sin embargo, desesperanzadamente no será así.

La violencia que priva en el país, la incapacidad de las policías estatales, el fallo en la capacitación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, la devaluación de nuestra moneda, el desmantelamiento de Pemex, para citar algunas realidades, no podrá cambiar en los próximos años, sea quien sea quien nos gobierne.

Por lo que este “mal rato” parece eterno.

La soberbia que Ruiz Esparza demostró frente al accidente de dos inocentes, de dos humildes trabajadores que iban a cumplir sus obligaciones de madrugada, no es nueva. Muchos hemos hablado de ésta. Lo que nunca ha parecido importarle a su jefe. Que sea déspota e irascible no tiene peso específico frente a su relación con Los Pinos.

Y así con muchos otros.

¿Hubo corrupción en la contratación de la carretera? Todo lo indica así. Con los antecedentes de la relación de Ruiz Esparza con los contratistas, desde el Estado de México. ¿Esa corrupción es individual o compartida? Lo cierto, es que hay dos muertos. Y un agujero de muchos metros por la mala construcción, por la ignorancia intencional de un drenaje, porque como dijo el todavía titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la información nunca llegó a su escritorio.

O sea, la suma de omisiones, de errores, que no tienen otra explicación que la soberbia. Y, agreguemos, el haber cerrado el presupuesto para poder gastarse el dinero en lo que tienen “traducción política”, o sea electoral. El delegado de la SCT en Morelos contestó a los vecinos de esta carretera, los que vieron venir el socavón y también la tragedia, que “no había dinero”. Lo que se repite hace meses en todas las secretarías.

Entonces que no gasten en llevar a los viajes internacionales a una señora que ni siquiera se digna en asistir a los eventos oficiales, para ponernos en ridículo. No hubiesen gastado tanto dinero en obras en el Estado de México para posicionar al PRI. Que no gasten el dinero que no hay en eventos públicos que no favorecen a ninguno, en esas giras con acarreados y millones gastados por Estado Mayor Presidencial.

Este “mal rato” ya rebasó cualquier calificativo. La indignación popular no va a terminar. Y por las noches, apostemos, los dos humildes trabajadores que murieron asfixiados vendrán a pedirle cuentas a más de uno. Fantasmas que no se irán con decir que “hoy” no es buen momento para hablar de ellos…

Twitter: @isabelarvide Blog: EstadoMayor.mx Blog: CambioQRR.com

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