Debatir. Reglas del juego

La intención de las coaliciones por promover debates en este momento de intercampaña choca, en muchos sentidos, con las limitaciones que tiene la ley sobre no promover el voto y no presentar programas de gobierno.

Hablar sobre las plataformas de los partidos, lo que han hecho en sus gobiernos o sus grupos políticos, probablemente de sus héroes y villanos, sus proyectos pasados fallidos o no. Será, en todo caso, contrastar lo que han hecho todos. Es la idea.

Habrá contradicciones, la lucha en la CDMX entre el PRD y el PAN, porque representan puntos de vista muy diferentes, necesitará encontrar coincidencias en sus programas y en sus prácticas; lo mismo la alianza de Morena con el PES y la existencia del PT entre ambos.

Tanto a nivel federal como en la capital del país Morena se ha negado a participar en esos debates, lo hará en los que INE invite, ni uno más, y quién sabe si alguno menos.

Será un año de decisiones y la información no es justamente el fuerte de las campañas, el choque, el enfrentamiento, el contraste y hasta las noticias falsas jugarán un papel importante en el ánimo ciudadano.

Es curioso que se hicieran tantas reglas y hoy todo mundo esté buscando entender esta reglamentación a su conveniencia.

Y así no se puede.