Consulta y AICM, van los dos

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Carlos García

 

Para muchos la consulta que se realizará sobre si se hará o no el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en Texcoco, o si es más viable hacerlo en Santa Lucía, es ya mera formalidad, eso porque fue promesa de campaña, pero de que está más que planchado el lugar donde será construido, eso que ni qué.

Y no es por nada que los trabajos en Texcoco no se han detenido y que estos continúan pese a que la decisión final sobre ello aún no se determina, lo que sucederá poco después de que López Obrador asuma la Presidencia de la República.

Lo que apenas se conoció es que hay muchas personas que no saben cómo votar en dicha consulta, porque son totalmente ajenas al tema, porque desconocen los pormenores del asunto, y menos saben sobre los pros y los contras de construir en uno u otro lugar un aeropuerto que tal vez en su vida utilizarán.

Texcoco lleva un avance de poco más del 30% y se habla de millones de pesos que ya se han utilizado en esos trabajos, por lo que es ilógico que ese trabajo y esos recursos simple y llanamente se echen a la basura, si se decide a Santa Lucía.

El meollo del asunto del nuevo aeropuerto radica principalmente en la forma de financiarlo, pues López Obrador ha afirmado que si el financiamiento viene de la iniciativa privada, no hay problema de que se siga construyendo en Texcoco.

Lo que el Presidente electo quiere, es que no se utilicen recursos públicos para financiar el proyecto, sino que sea la propia iniciativa privada la que corra con todo el riesgo financiero y no se pongan en peligro recursos que servirían para otras razones de índole social.

Mucho se ha dicho que los recursos de las Afore se han utilizado para construir el nuevo aeropuerto, y eso es precisamente lo que no quiere que suceda la nueva administración, ya que se pondría en riesgo el dinero de los trabajadores en un proyecto que a su parecer no les redituaría ningún beneficio.

Si la iniciativa privada dice sí al financiamiento, entonces no habrá ningún obstáculo para que el nuevo aeropuerto continúe como en un principio, sólo que ahora será con dinero privado y no con público como se venía haciendo.

Así que no se quiebre más la cabeza, de que el aeropuerto va a construirse en Texcoco, va a construirse, eso que ni qué.