Con el socavón

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Tintero

 Con el socavón

 Jesús Sánchez

La semana que acaba de terminar los mexicanos fuimos testigos presenciales de la peor tragedia que puede vivir un ser humano. Sí, la pérdida de un ser querido. Y la pérdida se maximiza cuando se trata de dos familiares. Padre e hijo.

Lo peor es que fueron dos horas de angustia para las dos víctimas mortales de este fatal suceso. Tiempo suficiente en el que se comunicaron con sus seres queridos. Ya sea por llamada telefónica o mensaje de texto.

Se imaginan ustedes el dolor de quienes cayeron en el socavón del Paso Express de Cuernavaca. La angustia de sus seres queridos. Los medios electrónicos tuvieron un papel relevante ya que transmitieron “en vivo” la tragedia.

Pero también hay que hacer énfasis en las redes sociales pues transmitieron sin interrupciones el fatídico evento. Así millones seguimos paso a paso una desgracia que se volvió propia. Sudamos fiebres ajenas e hicimos nuestra la tragedia.

Por desgracia hubo dos víctimas mortales. Son dos vidas humanas que ninguna cantidad de dinero podría reponer. Porque ¿cuánto vale un padre o un hermano? El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se apresuró a informar que los deudos tendrían doble indemnización: un millón de pesos por persona fallecida.

Qué fácil. Entonces ¿quién quiere perder un padre, un hijo, un hermano, un compañero de vida a cambio de un millón de pesos?

El delegado de la SCT que fue destituido, con seguridad pagaría eso y más por recuperar su trabajo. Imagínese cuánto no daría por recuperar a un familiar perdido para siempre.

Pero ¿hasta dónde llega la responsabilidad de la empresa constructora? Apenas tenía tres meses de entregar una obra que tardó muchísimo y cuyo costo se elevó casi el doble. Quienes saben sobre el tema dicen que se obviaron especificaciones técnicas como la malla de alambre. Ya los peritajes dirán qué estuvo mal.

Ayer fueron reabiertos dos de los carriles pero sólo para el tránsito de vehículos ligeros, no vaya a ser que se les hunda otro tramo de la magna obra, mientras Derechos Humanos pidió a la Secretaría de Comunicaciones medidas cautelares para prevenir hechos de difícil o imposible reparación.

Lo verdaderamente preocupante es que la empresa también tiene injerencia en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Siendo las cosas como son ¿hasta dónde llegarán las pesquisas? ¿Se privilegiará la verdad sobre los intereses, amiguismos o compadrazgos? La autoridad tiene la palabra.

https://goo.gl/Ung37n