/ viernes 12 de marzo de 2021

El crimen de los amantes de la calle lucerna (Primera parte)

Después de una noche de apuestas, tragos y romance, la pareja fue ultimada en un departamento de la colonia Juárez, propiedad de la española Mercedes Cassola Meler

El otoño de 1959 contuvo días de verdadera turbulencia. Fueron más de dos meses que el ámbito criminal estuvo desatado, dejando rastro de sangre y muerte por todo nuestro país.

Las fuerzas policíacas tuvieron mucho trabajo por aquellos días a la caza de bandas de asaltantes, traficantes de drogas, asesinatos por montones cada día, ajustes de cuentas, es decir, vicios y males muy semejantes a los que padecemos hoy.

Claro, la diferencia es que por aquellos días difícilmente se hacían estadísticas al respecto para cuantificarlos, pero en las páginas de La Prensa quedaron registrados los hechos.

En pocas palabras, el diablo anduvo suelto y repartió maldad. Su perversidad derramó sangre y la derramó en serio.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

LA MUERTE DEJÓ SU RASTRO EN LUCERNA #84-A

La Ciudad de México amaneció envuelta en una bruma. La multitud se agolpó en las afueras del domicilio marcado con el número 84-A, de la calle Lucerna en la colonia Juárez. Docenas de elementos del Servicio Secreto, de la Policía Judicial y la capitalina se repartían las diligencias en el domicilio lujoso. Unos custodiaban los alrededores y otros entraban y salían de las habitaciones del inmueble con mucha agitación.

Todo era tan incierto y los curiosos cuchicheaban entre ellos. Dos mujeres, al parecer las sirvientas de los dueños de tan ampuloso hogar, se encontraban custodiadas por varios policías y lloraban desconsoladas como dos chiquillas.

En una de las recámaras de la planta alta del inmueble, yacían dos cadáveres, el de un, hombre joven y una mujer casi entrada en los 40 años. Ambos fueron asesinados a cuchilladas y se encontraron por completo ensangrentados; ella tirada sobre la cama y él, a un costado en el suelo.

En dicho cuarto se halló todo revuelto, ropa, zapatos, objetos, muebles, documentos, cortinas… Y sangre, mucha sangre alrededor de los cuerpos y en las paredes. Esa fue la terrible escena del crimen que se topó muy de mañana la policía al arribar al inmueble.

Al realizar las primeras inspecciones, los elementos policíacos supieron las identidades de las víctimas: se trataba de Mercedes Cassola Meler e Ylicio Massine Saloine.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

¿CÓMO SE DESCUBRIÓ EL CRIMEN?

Presas del pánico y con grandes esfuerzos, las señoritas María Luisa Monroy Vega y Amalia Martínez Pulido, de 19 y 22 años, respectivamente, quienes fungían como sirvientas de la señora Cassola Meler, contaron al subjefe del Servicio Secreto de Policía, Raúl Mendiolea, y a Fernando Romero, director de la Policía Judicial, que 15 minutos antes de las 6 de la mañana, la más joven se dirigió a la recámara de su patrona con la intención de despertarla, pues dijo, la señora haría un viaje esa mañana con destino a Las Vegas.

Pensó que, tal vez se le había hecho tarde y fue a su habitación para ayudarla a preparar su salida. Vio la luz encendida y dio por hecho que la señora Meler ya se encontraba en pie. La llamó varias veces a través de la puerta y no recibió respuesta, así que abrió y su asombro no tuvo límites al ver la espeluznante imagen: su patrona sobre la cama llena de sangre y al joven Ylicio tirado del otro lado de la cama y con la mirada clavada en el techo.

Atormentada por lo que había visto, señaló que salió corriendo de la recámara, llamando a gritos a su compañera Amalia para contarle lo sucedido.

Temerosas porque los asesinos aún se encontraran en la casa, salieron a la calle a pedir auxilio. Después de algunos minutos, lograron que algún vecino diera parte vía telefónica a la policía.

¿QUÉ HIZO LA SEÑORA CASSOLA MELER LAS HORAS PREVIAS A SU MUERTE?

Las fámulas relataron a los agentes policíacos, que el día sábado12 de septiembre, la señora Mercedes salió alrededor de las 11:00 horas, acompañada de Ylicio, indicó a ambas que pasaría primero al banco a retirar dinero, después acudiría al salón de belleza, pues quería lucir nuevo look en su viaje a Las Vegas.

No olvides seguirnos en Google Noticias para mantenerte informado

Pasadas las 16:00 horas –contaron las muchachas-, su patrona regresó a casa en compañía de su novio Ylicio, quien la dejó en la puerta y se retiró. Pocos minutos después, llegó su entrañable amiga Paquita de Ronda, a quien invitó a comer.

Luego de pasar toda la tarde charlando, Paquita se fue y su patrona se dispuso a arreglarse, pues Ylicio pasó por ella cerca de las 21:00 horas, a bordo de su flamante auto marca MG, en el cual tomaron camino hacia el Frontón México, lugar asiduo de la señora Mercedes Cassola Meler.

DOS MÓVILES PLANTEÓ LA POLICÍA

Las autoridades policíacas se plantearon varias hipótesis sobre el escalofriante crimen. La crueldad inaudita con la que fue asesinada la pareja les llamó la atención y las hizo enfocarse en dos premisas muy básicas: se trató de una venganza pasional o de un robo, tomando en cuenta que la señora Cassola Maler poseía una jugosa fortuna.

Además, el hecho de encontrar la habitación en absoluto desorden y una caja fuerte forzada llevó a los sabuesos policiacos a pensar que los verdugos después de abatir a sus víctimas, se dedicaron plácidamente a saquear la casa.

La policía pensó que si la ricachona catalana tenía muchos pretendientes con quienes salía de forma constante o la visitaban a deshoras, alguno de ellos al sorprenderla con el italomexicano, los mató en un ataque de celos.

El móvil del robo se lo explicaban debido a que las sirvientas de la víctima, afirmaron que la occisa guardaba una cantidad fuerte de dinero en efectivo, la cual tenía en la caja fuerte que los asesinos forzaron, además de poseer un lote costoso de alhajas, de las cuales sólo se encontraron dos anillos y unos pendientes.

¿QUIÉN ERA MERCEDES CASSOLA MELER?

El audaz reportero de La Prensa, Juan Nieto Martínez, se puso a indagar de inmediato algunos datos valiosos sobre la vida de la catalana Mercedes Cassola Meler, y averiguó lo siguiente:

¡Saña inaudita en el doble asesinato!

La rica española tenía 16 o 17 años que llegó a México, en compañía de su esposo Félix Herrera Ricalde, en condición de refugiados, pues la familia de ella fue perseguida por el régimen franquista.

Al establecerse en la Ciudad de México, ambos invirtieron parte de sus fortunas en proyectos inmobiliarios, en los cuales les fue bastante bien. Luego, con la invasión de automóviles procedentes de Estados Unidos, decidieron poner un lote de venta de autos sobre la avenida Cuauhtémoc, en el número 485, el cual también funcionó de maravilla; por aquellos días, las familias pudientes no se concebían sin tener un hermoso auto de lujo, y emular a las grandes estrellas del cine norteamericano como Humprey Bogart, Marilyn Monroe o Steve McQueen.

Sin embargo, cuando Mercedes y Félix parecían vivir a plenitud, la discordia surgió entre ellos. La vida plantearía a Mercedes quizás, el mayor de los retos, aceptar que nunca podría procrear hijos. Él se lo reprochaba cada que podía, e incluso utilizaba el tema para humillarla. Mercedes aguantaba las injurias porque lo amaba, pero la situación empeoró.

Félix pagó el cariño de Mercedes con la infidelidad, conoció a una joven veracruzana, con quien comenzó a salir con frecuencia. Ella quedó embarazada y Félix no tuvo más salida que decírselo a Mercedes. Desde que lo supo, su corazón comenzó a secarse como una pasa. Las peleas comenzaron a ser más frecuentes entre ellos. En un inicio creyó que Félix abandonaría a aquella muchacha y que seguirían juntos, como antes, pero contrario a sus pensamientos, él optó por los encantos de su amante más joven y le pidió el divorcio.

TRAS LA PISTA DE UN SOSPECHOSO, DE NOMBRE JAVIER

Por otra parte, las jóvenes sirvientas también declararon a los agentes policíacos que Mercedes sostuvo una relación amorosa con un muchacho de nombre Javier, quien era adicto a la marihuana y cuyo vinculo dio por terminado su patrona, porque descubrió que le había robado algunas joyas.

Las fámulas señalaron que mientras duró su relación, la señora Mercedes le proporcionó al joven Javier una llave de su domicilio, para que pudiera entrar y salir a la hora que quisiera. Y pese a que ya habían concluido su relación, el joven aún frecuentaba a Mercedes, pues constantemente se encontraba en problemas económicos y su patrona lo invitaba a comer y lo ayudaba prestándole dinero.

Por último, las muchachitas afirmaron que su patrona nunca le faltó al señor Félix Herrán, mientras estuvieron casados, pero cuando se divorciaron todo terminó entre ellos. Él se fue a vivir a Veracruz con su nuevo amor y se cortó toda comunicación entre los dos.

SU ÍNTIMA AMIGA HABLÓ CON LA PRENSA

En su lujoso departamento de la calle de Milán, número 35, la española Paquita de Ronda, concedió una entrevista a nuestro reportero Juan Nieto Martínez. Paquita, una mujer vivaracha de 35 años, reveló más detalles sobre la vida de su íntima amiga Mercedes Cassola Meler.

La mujer alegre relató que tenía cerca de dos años que había llegado de España, su país natal. Se instaló en un departamento en la avenida Michoacán, que rentó a una señora de nombre Concepción Arteaga, quien resultó ser conocida de Mercedes. Ahí estuvo casi seis meses hasta que su familia pudo enviarle dinero para realizar un viaje por Sudamérica y después regresar a su patria, de la cual tenía dos meses que había vuelto.

Así que a su regreso, se instaló en el departamento de la calle de Milán, propiedad de Mercedes Cassola Meler.

-Pronto nos hicimos grandes amigas, Mercedes y yo –dijo Paquita. –Todos los días me llamaba por teléfono para que saliéramos a pasear juntas, pero por ella siempre pasaba su novio Ylicio en su auto, que sólo es para dos personas, entonces me mandaba a su chofer para que me llevara en su coche.

De Ronda explicó que a su amiga le gustaba llevar una vida muy disipada y llena de aventuras amorosas, pese a que Ylicio era su novio. –Todas las noches salíamos con Ylicio y otro muchacho muy guapo… se llama Javier –afirmó Paquita. –Nos gustaba ir mucho a bailar a los centros nocturnos más elegantes de la ciudad. Nos encantaba ir a ver a María Victoria al Teatro Iris y hasta fuimos a ver a Bienvenido Granda al Lírico –dijo emocionada la mujer. –Pero sin duda, pienso que el lugar al que más le gustaba ir a Mercedes era al Frontón México, donde apostaba mucho dinero todos los días.

LAS ÚLTIMAS HORAS AL LADO DE MERCEDES CASSOLA

Paquita continuó su relato y dijo que el sábado Mercedes, Ylicio y ella salieron por la noche a divertirse al Frontón México. Explicó que ocuparon asientos en la segunda fila y atrás de ellos, se encontraban tres italianos, a quienes se encontraban seguido en ese lugar.

Indicó que uno de ellos pretendía con mucha insistencia a Mercedes, pues la invitaba seguido a comer o cenar e invitaba tragos en el Frontón, pero su amiga nunca accedió a salir con él.

Afirmó que antes de las 12 de la noche se retiraron del Frontón, pues Mercedes le comentó que necesitaba descansar porque saldrían muy temprano de viaje, e incluso, recuerda que su amiga le pidió a Ylicio que no se fuera a quedar dormido, pues tenían que partir temprano al aeropuerto, lo que dio a entender, que su joven amante no pernoctaría con ella.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

Así que se despidieron al salir del Frontón, el chofer de su amiga se dispuso a llevarla a su casa y fue la última vez que la vio.

¡Se llevaron un millón de la caja fuerte!

De acuerdo con la investigación de la policía, ésta señaló que los asesinos después de deshacerse de la pareja, se robaron dinero, joyas y documentos cobrables que Mercedes preservaba en su recámara

¿QUIÉN ERA SU JOVEN AMANTE?

Ylicio Massine Saloine, era un joven de 23 años, cuyo nacimiento fue en la Ciudad de México, pero sus padres fueron italianos que llegaron a nuestro país en la década de los años 40. El joven vivía con su madre Albina Saloine y su tío Attos Massine en la calle General Cano, número 37-A, en la colonia Tacubaya. Pese a su corta edad, Ylicio montó una tienda de alfombras y tapetes ubicada en Insurgentes Sur, pero tenía pocos meses que la había cerrado, pues él quería montar un negocio más rentable.

El italomexicano era afecto a practicar el jalai alai, deporte conocido también como pelota vasca y contaba con amigos españoles e italianos muy aficionados a dicha actividad, con quienes acudía a presenciar los partidos al Frontón México y también a apostar.

Así que ahí, en el frontón entre los pelotaris, las apuestas y los tragos, Ylicio conoció a Mercedes Cassola y quedó prendado de su belleza. Luego cumplió con el protocolo, la cortejó durante varios días y logró entablar una relación amorosa con ella. Sin embargo, parece que las fronteras de su vínculo afectivo no estaban muy bien delimitadas, porque ella daba rienda a sus deseos y salía con cuanto muchachito le daba la gana, situación que a Ylicio tampoco parecía incomodarle.

Por otro lado, según declaraciones que la señora Albina dio a los sabuesos policíacos, afirmó que su hijo era un joven de buenas costumbres, trabajador y que estaba por abrir un negocio de telas en el centro de la ciudad, sólo esperaba que el banco le aprobara un crédito para echarlo a andar. –Desde que murió su padre, mi hijo nos mantiene a mí y a su tío, lo que habla de su buen corazón –señaló a la policía la dolida madre.

SE LLEVARON CUANTIOSO BOTÍN

Otro de los interrogados por la policía, fue Ponfilio Cassola Meler, hermano de la occisa, quien afirmó que Mercedes guardaba por lo menos un millón de pesos en efectivo en su caja fuerte, además de costosas alhajas y documentos cobrables. Explicó que él atendía el lote de compraventa de automóviles, propiedad de su hermana, y que el sábado por la mañana, ella le llamó por teléfono para avisarle que saldría de viaje a los Estados Unidos, pidiendo que pasara por ella a las 7 de la mañana del domingo, para que la acompañara al aeropuerto.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

Ponfilio acudió al compromiso como había quedado, pero al llegar al domicilio de su hermana, se topó con una nube de patrullas y agentes policíacos, que de inmediato lo interrogaron. El señor Cassola Meler declaró que no conocía a Ylicio y que desconocía la relación que tenía con su hermana.

Los agentes policíacos condujeron a Ponfilio a la delegación para rendir su declaración ante el MP, con la finalidad de que pudiera aportar más información que llevara al esclarecimiento del asesinato de su bella hermana y su amante Ylicio Masine.


JAVIER, UN JOVEN DE COSTUMBRES “MUY EXTRAÑAS”

El miércoles 16 de septiembre, la policía informó que todas las pistas apuntaban hacia un sujeto de nombre Javier Nava o Navarro Cortés -quien meses atrás, sostuvo una relación amorosa con la catalana Mercedes Cassola-, como el principal sospechoso de dar muerte a “Los amantes de Lucerna”, como se les llamó en los medios a las víctimas.

El teniente Raúl Mendiolea, del Servicio Secreto de Policía, explicó que el sospechoso era buscado en todo el país, junto con sus cómplices, ya que especificó: -Por la forma en que dieron muerte a la pareja, no pudo haber sido sólo uno el asesino.

El comandante explicó que el presunto criminal era oriundo de Guadalajara, miembro de una familia honorable, pero debido a sus costumbres “muy extrañas”, se vio en la necesidad de abandonar su hogar y venir a radicar en la capital, donde se relacionó con individuos afines a sus malos hábitos.

Así pues, el comandante nunca se dio a explicar, a qué se refería con que Javier era un joven de costumbres “muy extrañas”, pero así se expresó ante el reportero Juan Nieto Martínez de La Prensa.

DETENIDA UNA PANDILLA DE ITALIANOS

Desde el mismo día del crimen, las autoridades policíacas rondaron el Frontón México, para hallar más pistas o por qué no, para dar con los asesinos de la señora Cassola Meler y el joven Ylicio Massine.

El lunes 14 de septiembre por la noche, el Servicio Secreto de Policía detuvo a tres italianos, a quienes abordó a la salida del Frontón. Se trataba de los tres hombres a los que se refirió Paquita de Ronda, la íntima amiga de Mercedes. De inmediato los llevaron a la delegación para someterlos a interrogatorios.

Banda de italianos, a la caza de riquillos

La realidad es que la policía operaba bajo la premisa endeble de “piensa mal y acertarás”. Y les dio resultados en el sentido de que descubrieron que los tres extranjeros se encontraban de forma ilegal en el país. Pero no sólo eso, sino que formaban parte de una banda de gigolós, a la caza de señoras adineradas para desplumarlas. Los detenidos confesaron también, que en su organización delictiva operaban jóvenes homosexuales que se dedicaban a atracar señores ricachones y a vender droga.

Revelaron que sus centros de reunión eran las cafeterías, ubicadas en las calles de Bolívar, San Juan de Letrán y República del Salvador, donde daban forma a sus delitos.

Entre los detenidos se encontraron Carlos Zippo, Giussepe Baro, un bailarín cubano y homosexual de nombre Toni Lamar, un sujeto apodado “El Roberinas” y José Antonio Contreras Peñaloza, quienes aceptaron formar parte de una banda de “don juanes”.

LOS RESULTADOS DE LAS NECROPSIAS

Mientras tanto, en el Servicio Médico Forense del Hospital Juárez, los médicos Miguel Gilbón Maitró y Diego Moreno Gilbón realizaron las autopsias correspondientes a los cuerpos de las víctimas.

En el certificado de Mercedes, Miguel Gilbón asentó que pese a recibir cuchilladas múltiples en distintas partes de su cuerpo, la mayoría de éstas se concentraron en la espalda y cuello, sin embargo, ninguna de esas lesiones le provocó la muerte.

Es decir, a pesar de que los asesinos se ensañaron con ella, propinándole 15 puñaladas, la muerte de la española fue ocasionada por un tremendo golpe que recibió en la zona occipital (en la parte de la nuca de la cabeza).

Otro aspecto señalado por el galeno, fue que se encontró un alto porcentaje de alcohol en la sangre de Mercedes, puesto que aquella noche había ingerido varias copas en el frontón.

Por otra parte, de acuerdo con el dictamen emitido por el otro médico Diego Moreno Gilbón, quien hizo la autopsia al cuerpo de Ylicio, señaló que la víctima de 23 años presentó 46 heridas por arma punzocortante, pero sólo cuatro de ellas le causaron la muerte: tres localizadas en el tórax y una en la espalda.

RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS

En la víspera al Grito de Independencia, los agentes policiacos tanto del Servicio Secreto como de la Judicial realizaron una reconstrucción de los hechos en la escena del crimen. Sin tener una línea de investigación clara y prácticamente con las manos vacías, decidieron hacer dicha diligencia.

Las autoridades revelaron que los asesinos esperaban a la pareja en el interior de la recámara. Así, cuando ellos entraron, los sorprendieron. Entonces se supuso que primero atacaron a Mercedes con un brutal golpe a la cabeza que la dejó tendida.

Inmediatamente, se dedicaron a poner fuera de combate a Ylicio, quien se trató de defender de forma desesperada, pues en ambos brazos presentó varias heridas por arma blanca, y golpes ocasionados con un objeto contundente. Es decir, los agresores pudieron haber utilizado un tubo para golpear tanto a Mercedes como a Ylicio.

Luego de atacarlo a él, se dispusieron a acuchillar a la bella española en repetidas ocasiones, al ver esto, Ylicio trató de brincar sobre ellos desde la cama, pero lo recibieron con varias puñaladas en el estómago y abdomen.

Otro aspecto que resaltó el teniente Mendiolea, fue que las víctimas recibieron las agresiones en su mayoría del lado derecho, lo que supuso que los criminales eran probablemente zurdos, pero eso sólo era una mera conjetura a la cual no le daban mucha importancia.

Después, cuando liquidaron a Mercedes, los asesinos se dispusieron a hacer lo mismo con Ylicio, quien ya estaba tendido en el suelo, padeciendo los estertores de la muerte. Aun así, le asestaron varias cuchilladas más para rematarlo.

SE PRESENTÓ UN REPUBLICANO LLAMADO POMPEU

El martes 15 de septiembre, cerca de las 14:00 horas, las autoridades entregaron el cuerpo de Mercedes Cassola a su padre, el señor Pompeu del mismo apellido. También le entregaron dos anillos costosísimos que su hija llevaba en el momento en que fue asesinada y que sus criminales tuvieron “la cortesía” de no despojárselos.

El señor Pompeu viajó desde su natal San Gervasio, por ese entonces, un pueblo insignificante de Barcelona, a México para llevarse a su hija y darle cristiana sepultura.

Pero no le fue sencillo, pues los catalanes no eran bien vistos por el régimen imperante del dictador Francisco Franco, por la simple razón que fue el sector que opuso mayor resistencia contra los falangistas y fascistas, bloques de naturaleza ultraderechista.

El señor Pompeu se sintió doblemente humillado, primero por perder varios años atrás una guerra contra los falangistas y franquistas y segundo, ahora había perdido lo que más quería: a su hija Mercedes, quien despojada de prejuicios abandonó su país para buscar su vida y destino en México.

Ahí, a las afueras del Semefo del Hospital Juárez, el señor Pompeu recibió a su hija inerte, en un ataúd sellado para llevarla de vuelta a San Gervasio y enterrarla en el pueblo que la vio nacer.

CONTINUARÁ…

NO SE PIERDA LA CONCLUSIÓN DE ESTE INTRIGANTE CASO, EL PRÓXIMO VIERNES

Síguenos en Facebook: La Prensa Oficial y en Twitter: @laprensaoem

El otoño de 1959 contuvo días de verdadera turbulencia. Fueron más de dos meses que el ámbito criminal estuvo desatado, dejando rastro de sangre y muerte por todo nuestro país.

Las fuerzas policíacas tuvieron mucho trabajo por aquellos días a la caza de bandas de asaltantes, traficantes de drogas, asesinatos por montones cada día, ajustes de cuentas, es decir, vicios y males muy semejantes a los que padecemos hoy.

Claro, la diferencia es que por aquellos días difícilmente se hacían estadísticas al respecto para cuantificarlos, pero en las páginas de La Prensa quedaron registrados los hechos.

En pocas palabras, el diablo anduvo suelto y repartió maldad. Su perversidad derramó sangre y la derramó en serio.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

LA MUERTE DEJÓ SU RASTRO EN LUCERNA #84-A

La Ciudad de México amaneció envuelta en una bruma. La multitud se agolpó en las afueras del domicilio marcado con el número 84-A, de la calle Lucerna en la colonia Juárez. Docenas de elementos del Servicio Secreto, de la Policía Judicial y la capitalina se repartían las diligencias en el domicilio lujoso. Unos custodiaban los alrededores y otros entraban y salían de las habitaciones del inmueble con mucha agitación.

Todo era tan incierto y los curiosos cuchicheaban entre ellos. Dos mujeres, al parecer las sirvientas de los dueños de tan ampuloso hogar, se encontraban custodiadas por varios policías y lloraban desconsoladas como dos chiquillas.

En una de las recámaras de la planta alta del inmueble, yacían dos cadáveres, el de un, hombre joven y una mujer casi entrada en los 40 años. Ambos fueron asesinados a cuchilladas y se encontraron por completo ensangrentados; ella tirada sobre la cama y él, a un costado en el suelo.

En dicho cuarto se halló todo revuelto, ropa, zapatos, objetos, muebles, documentos, cortinas… Y sangre, mucha sangre alrededor de los cuerpos y en las paredes. Esa fue la terrible escena del crimen que se topó muy de mañana la policía al arribar al inmueble.

Al realizar las primeras inspecciones, los elementos policíacos supieron las identidades de las víctimas: se trataba de Mercedes Cassola Meler e Ylicio Massine Saloine.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

¿CÓMO SE DESCUBRIÓ EL CRIMEN?

Presas del pánico y con grandes esfuerzos, las señoritas María Luisa Monroy Vega y Amalia Martínez Pulido, de 19 y 22 años, respectivamente, quienes fungían como sirvientas de la señora Cassola Meler, contaron al subjefe del Servicio Secreto de Policía, Raúl Mendiolea, y a Fernando Romero, director de la Policía Judicial, que 15 minutos antes de las 6 de la mañana, la más joven se dirigió a la recámara de su patrona con la intención de despertarla, pues dijo, la señora haría un viaje esa mañana con destino a Las Vegas.

Pensó que, tal vez se le había hecho tarde y fue a su habitación para ayudarla a preparar su salida. Vio la luz encendida y dio por hecho que la señora Meler ya se encontraba en pie. La llamó varias veces a través de la puerta y no recibió respuesta, así que abrió y su asombro no tuvo límites al ver la espeluznante imagen: su patrona sobre la cama llena de sangre y al joven Ylicio tirado del otro lado de la cama y con la mirada clavada en el techo.

Atormentada por lo que había visto, señaló que salió corriendo de la recámara, llamando a gritos a su compañera Amalia para contarle lo sucedido.

Temerosas porque los asesinos aún se encontraran en la casa, salieron a la calle a pedir auxilio. Después de algunos minutos, lograron que algún vecino diera parte vía telefónica a la policía.

¿QUÉ HIZO LA SEÑORA CASSOLA MELER LAS HORAS PREVIAS A SU MUERTE?

Las fámulas relataron a los agentes policíacos, que el día sábado12 de septiembre, la señora Mercedes salió alrededor de las 11:00 horas, acompañada de Ylicio, indicó a ambas que pasaría primero al banco a retirar dinero, después acudiría al salón de belleza, pues quería lucir nuevo look en su viaje a Las Vegas.

No olvides seguirnos en Google Noticias para mantenerte informado

Pasadas las 16:00 horas –contaron las muchachas-, su patrona regresó a casa en compañía de su novio Ylicio, quien la dejó en la puerta y se retiró. Pocos minutos después, llegó su entrañable amiga Paquita de Ronda, a quien invitó a comer.

Luego de pasar toda la tarde charlando, Paquita se fue y su patrona se dispuso a arreglarse, pues Ylicio pasó por ella cerca de las 21:00 horas, a bordo de su flamante auto marca MG, en el cual tomaron camino hacia el Frontón México, lugar asiduo de la señora Mercedes Cassola Meler.

DOS MÓVILES PLANTEÓ LA POLICÍA

Las autoridades policíacas se plantearon varias hipótesis sobre el escalofriante crimen. La crueldad inaudita con la que fue asesinada la pareja les llamó la atención y las hizo enfocarse en dos premisas muy básicas: se trató de una venganza pasional o de un robo, tomando en cuenta que la señora Cassola Maler poseía una jugosa fortuna.

Además, el hecho de encontrar la habitación en absoluto desorden y una caja fuerte forzada llevó a los sabuesos policiacos a pensar que los verdugos después de abatir a sus víctimas, se dedicaron plácidamente a saquear la casa.

La policía pensó que si la ricachona catalana tenía muchos pretendientes con quienes salía de forma constante o la visitaban a deshoras, alguno de ellos al sorprenderla con el italomexicano, los mató en un ataque de celos.

El móvil del robo se lo explicaban debido a que las sirvientas de la víctima, afirmaron que la occisa guardaba una cantidad fuerte de dinero en efectivo, la cual tenía en la caja fuerte que los asesinos forzaron, además de poseer un lote costoso de alhajas, de las cuales sólo se encontraron dos anillos y unos pendientes.

¿QUIÉN ERA MERCEDES CASSOLA MELER?

El audaz reportero de La Prensa, Juan Nieto Martínez, se puso a indagar de inmediato algunos datos valiosos sobre la vida de la catalana Mercedes Cassola Meler, y averiguó lo siguiente:

¡Saña inaudita en el doble asesinato!

La rica española tenía 16 o 17 años que llegó a México, en compañía de su esposo Félix Herrera Ricalde, en condición de refugiados, pues la familia de ella fue perseguida por el régimen franquista.

Al establecerse en la Ciudad de México, ambos invirtieron parte de sus fortunas en proyectos inmobiliarios, en los cuales les fue bastante bien. Luego, con la invasión de automóviles procedentes de Estados Unidos, decidieron poner un lote de venta de autos sobre la avenida Cuauhtémoc, en el número 485, el cual también funcionó de maravilla; por aquellos días, las familias pudientes no se concebían sin tener un hermoso auto de lujo, y emular a las grandes estrellas del cine norteamericano como Humprey Bogart, Marilyn Monroe o Steve McQueen.

Sin embargo, cuando Mercedes y Félix parecían vivir a plenitud, la discordia surgió entre ellos. La vida plantearía a Mercedes quizás, el mayor de los retos, aceptar que nunca podría procrear hijos. Él se lo reprochaba cada que podía, e incluso utilizaba el tema para humillarla. Mercedes aguantaba las injurias porque lo amaba, pero la situación empeoró.

Félix pagó el cariño de Mercedes con la infidelidad, conoció a una joven veracruzana, con quien comenzó a salir con frecuencia. Ella quedó embarazada y Félix no tuvo más salida que decírselo a Mercedes. Desde que lo supo, su corazón comenzó a secarse como una pasa. Las peleas comenzaron a ser más frecuentes entre ellos. En un inicio creyó que Félix abandonaría a aquella muchacha y que seguirían juntos, como antes, pero contrario a sus pensamientos, él optó por los encantos de su amante más joven y le pidió el divorcio.

TRAS LA PISTA DE UN SOSPECHOSO, DE NOMBRE JAVIER

Por otra parte, las jóvenes sirvientas también declararon a los agentes policíacos que Mercedes sostuvo una relación amorosa con un muchacho de nombre Javier, quien era adicto a la marihuana y cuyo vinculo dio por terminado su patrona, porque descubrió que le había robado algunas joyas.

Las fámulas señalaron que mientras duró su relación, la señora Mercedes le proporcionó al joven Javier una llave de su domicilio, para que pudiera entrar y salir a la hora que quisiera. Y pese a que ya habían concluido su relación, el joven aún frecuentaba a Mercedes, pues constantemente se encontraba en problemas económicos y su patrona lo invitaba a comer y lo ayudaba prestándole dinero.

Por último, las muchachitas afirmaron que su patrona nunca le faltó al señor Félix Herrán, mientras estuvieron casados, pero cuando se divorciaron todo terminó entre ellos. Él se fue a vivir a Veracruz con su nuevo amor y se cortó toda comunicación entre los dos.

SU ÍNTIMA AMIGA HABLÓ CON LA PRENSA

En su lujoso departamento de la calle de Milán, número 35, la española Paquita de Ronda, concedió una entrevista a nuestro reportero Juan Nieto Martínez. Paquita, una mujer vivaracha de 35 años, reveló más detalles sobre la vida de su íntima amiga Mercedes Cassola Meler.

La mujer alegre relató que tenía cerca de dos años que había llegado de España, su país natal. Se instaló en un departamento en la avenida Michoacán, que rentó a una señora de nombre Concepción Arteaga, quien resultó ser conocida de Mercedes. Ahí estuvo casi seis meses hasta que su familia pudo enviarle dinero para realizar un viaje por Sudamérica y después regresar a su patria, de la cual tenía dos meses que había vuelto.

Así que a su regreso, se instaló en el departamento de la calle de Milán, propiedad de Mercedes Cassola Meler.

-Pronto nos hicimos grandes amigas, Mercedes y yo –dijo Paquita. –Todos los días me llamaba por teléfono para que saliéramos a pasear juntas, pero por ella siempre pasaba su novio Ylicio en su auto, que sólo es para dos personas, entonces me mandaba a su chofer para que me llevara en su coche.

De Ronda explicó que a su amiga le gustaba llevar una vida muy disipada y llena de aventuras amorosas, pese a que Ylicio era su novio. –Todas las noches salíamos con Ylicio y otro muchacho muy guapo… se llama Javier –afirmó Paquita. –Nos gustaba ir mucho a bailar a los centros nocturnos más elegantes de la ciudad. Nos encantaba ir a ver a María Victoria al Teatro Iris y hasta fuimos a ver a Bienvenido Granda al Lírico –dijo emocionada la mujer. –Pero sin duda, pienso que el lugar al que más le gustaba ir a Mercedes era al Frontón México, donde apostaba mucho dinero todos los días.

LAS ÚLTIMAS HORAS AL LADO DE MERCEDES CASSOLA

Paquita continuó su relato y dijo que el sábado Mercedes, Ylicio y ella salieron por la noche a divertirse al Frontón México. Explicó que ocuparon asientos en la segunda fila y atrás de ellos, se encontraban tres italianos, a quienes se encontraban seguido en ese lugar.

Indicó que uno de ellos pretendía con mucha insistencia a Mercedes, pues la invitaba seguido a comer o cenar e invitaba tragos en el Frontón, pero su amiga nunca accedió a salir con él.

Afirmó que antes de las 12 de la noche se retiraron del Frontón, pues Mercedes le comentó que necesitaba descansar porque saldrían muy temprano de viaje, e incluso, recuerda que su amiga le pidió a Ylicio que no se fuera a quedar dormido, pues tenían que partir temprano al aeropuerto, lo que dio a entender, que su joven amante no pernoctaría con ella.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

Así que se despidieron al salir del Frontón, el chofer de su amiga se dispuso a llevarla a su casa y fue la última vez que la vio.

¡Se llevaron un millón de la caja fuerte!

De acuerdo con la investigación de la policía, ésta señaló que los asesinos después de deshacerse de la pareja, se robaron dinero, joyas y documentos cobrables que Mercedes preservaba en su recámara

¿QUIÉN ERA SU JOVEN AMANTE?

Ylicio Massine Saloine, era un joven de 23 años, cuyo nacimiento fue en la Ciudad de México, pero sus padres fueron italianos que llegaron a nuestro país en la década de los años 40. El joven vivía con su madre Albina Saloine y su tío Attos Massine en la calle General Cano, número 37-A, en la colonia Tacubaya. Pese a su corta edad, Ylicio montó una tienda de alfombras y tapetes ubicada en Insurgentes Sur, pero tenía pocos meses que la había cerrado, pues él quería montar un negocio más rentable.

El italomexicano era afecto a practicar el jalai alai, deporte conocido también como pelota vasca y contaba con amigos españoles e italianos muy aficionados a dicha actividad, con quienes acudía a presenciar los partidos al Frontón México y también a apostar.

Así que ahí, en el frontón entre los pelotaris, las apuestas y los tragos, Ylicio conoció a Mercedes Cassola y quedó prendado de su belleza. Luego cumplió con el protocolo, la cortejó durante varios días y logró entablar una relación amorosa con ella. Sin embargo, parece que las fronteras de su vínculo afectivo no estaban muy bien delimitadas, porque ella daba rienda a sus deseos y salía con cuanto muchachito le daba la gana, situación que a Ylicio tampoco parecía incomodarle.

Por otro lado, según declaraciones que la señora Albina dio a los sabuesos policíacos, afirmó que su hijo era un joven de buenas costumbres, trabajador y que estaba por abrir un negocio de telas en el centro de la ciudad, sólo esperaba que el banco le aprobara un crédito para echarlo a andar. –Desde que murió su padre, mi hijo nos mantiene a mí y a su tío, lo que habla de su buen corazón –señaló a la policía la dolida madre.

SE LLEVARON CUANTIOSO BOTÍN

Otro de los interrogados por la policía, fue Ponfilio Cassola Meler, hermano de la occisa, quien afirmó que Mercedes guardaba por lo menos un millón de pesos en efectivo en su caja fuerte, además de costosas alhajas y documentos cobrables. Explicó que él atendía el lote de compraventa de automóviles, propiedad de su hermana, y que el sábado por la mañana, ella le llamó por teléfono para avisarle que saldría de viaje a los Estados Unidos, pidiendo que pasara por ella a las 7 de la mañana del domingo, para que la acompañara al aeropuerto.

Foto: Hemeroteca Mario Vázquez Raña

Ponfilio acudió al compromiso como había quedado, pero al llegar al domicilio de su hermana, se topó con una nube de patrullas y agentes policíacos, que de inmediato lo interrogaron. El señor Cassola Meler declaró que no conocía a Ylicio y que desconocía la relación que tenía con su hermana.

Los agentes policíacos condujeron a Ponfilio a la delegación para rendir su declaración ante el MP, con la finalidad de que pudiera aportar más información que llevara al esclarecimiento del asesinato de su bella hermana y su amante Ylicio Masine.


JAVIER, UN JOVEN DE COSTUMBRES “MUY EXTRAÑAS”

El miércoles 16 de septiembre, la policía informó que todas las pistas apuntaban hacia un sujeto de nombre Javier Nava o Navarro Cortés -quien meses atrás, sostuvo una relación amorosa con la catalana Mercedes Cassola-, como el principal sospechoso de dar muerte a “Los amantes de Lucerna”, como se les llamó en los medios a las víctimas.

El teniente Raúl Mendiolea, del Servicio Secreto de Policía, explicó que el sospechoso era buscado en todo el país, junto con sus cómplices, ya que especificó: -Por la forma en que dieron muerte a la pareja, no pudo haber sido sólo uno el asesino.

El comandante explicó que el presunto criminal era oriundo de Guadalajara, miembro de una familia honorable, pero debido a sus costumbres “muy extrañas”, se vio en la necesidad de abandonar su hogar y venir a radicar en la capital, donde se relacionó con individuos afines a sus malos hábitos.

Así pues, el comandante nunca se dio a explicar, a qué se refería con que Javier era un joven de costumbres “muy extrañas”, pero así se expresó ante el reportero Juan Nieto Martínez de La Prensa.

DETENIDA UNA PANDILLA DE ITALIANOS

Desde el mismo día del crimen, las autoridades policíacas rondaron el Frontón México, para hallar más pistas o por qué no, para dar con los asesinos de la señora Cassola Meler y el joven Ylicio Massine.

El lunes 14 de septiembre por la noche, el Servicio Secreto de Policía detuvo a tres italianos, a quienes abordó a la salida del Frontón. Se trataba de los tres hombres a los que se refirió Paquita de Ronda, la íntima amiga de Mercedes. De inmediato los llevaron a la delegación para someterlos a interrogatorios.

Banda de italianos, a la caza de riquillos

La realidad es que la policía operaba bajo la premisa endeble de “piensa mal y acertarás”. Y les dio resultados en el sentido de que descubrieron que los tres extranjeros se encontraban de forma ilegal en el país. Pero no sólo eso, sino que formaban parte de una banda de gigolós, a la caza de señoras adineradas para desplumarlas. Los detenidos confesaron también, que en su organización delictiva operaban jóvenes homosexuales que se dedicaban a atracar señores ricachones y a vender droga.

Revelaron que sus centros de reunión eran las cafeterías, ubicadas en las calles de Bolívar, San Juan de Letrán y República del Salvador, donde daban forma a sus delitos.

Entre los detenidos se encontraron Carlos Zippo, Giussepe Baro, un bailarín cubano y homosexual de nombre Toni Lamar, un sujeto apodado “El Roberinas” y José Antonio Contreras Peñaloza, quienes aceptaron formar parte de una banda de “don juanes”.

LOS RESULTADOS DE LAS NECROPSIAS

Mientras tanto, en el Servicio Médico Forense del Hospital Juárez, los médicos Miguel Gilbón Maitró y Diego Moreno Gilbón realizaron las autopsias correspondientes a los cuerpos de las víctimas.

En el certificado de Mercedes, Miguel Gilbón asentó que pese a recibir cuchilladas múltiples en distintas partes de su cuerpo, la mayoría de éstas se concentraron en la espalda y cuello, sin embargo, ninguna de esas lesiones le provocó la muerte.

Es decir, a pesar de que los asesinos se ensañaron con ella, propinándole 15 puñaladas, la muerte de la española fue ocasionada por un tremendo golpe que recibió en la zona occipital (en la parte de la nuca de la cabeza).

Otro aspecto señalado por el galeno, fue que se encontró un alto porcentaje de alcohol en la sangre de Mercedes, puesto que aquella noche había ingerido varias copas en el frontón.

Por otra parte, de acuerdo con el dictamen emitido por el otro médico Diego Moreno Gilbón, quien hizo la autopsia al cuerpo de Ylicio, señaló que la víctima de 23 años presentó 46 heridas por arma punzocortante, pero sólo cuatro de ellas le causaron la muerte: tres localizadas en el tórax y una en la espalda.

RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS

En la víspera al Grito de Independencia, los agentes policiacos tanto del Servicio Secreto como de la Judicial realizaron una reconstrucción de los hechos en la escena del crimen. Sin tener una línea de investigación clara y prácticamente con las manos vacías, decidieron hacer dicha diligencia.

Las autoridades revelaron que los asesinos esperaban a la pareja en el interior de la recámara. Así, cuando ellos entraron, los sorprendieron. Entonces se supuso que primero atacaron a Mercedes con un brutal golpe a la cabeza que la dejó tendida.

Inmediatamente, se dedicaron a poner fuera de combate a Ylicio, quien se trató de defender de forma desesperada, pues en ambos brazos presentó varias heridas por arma blanca, y golpes ocasionados con un objeto contundente. Es decir, los agresores pudieron haber utilizado un tubo para golpear tanto a Mercedes como a Ylicio.

Luego de atacarlo a él, se dispusieron a acuchillar a la bella española en repetidas ocasiones, al ver esto, Ylicio trató de brincar sobre ellos desde la cama, pero lo recibieron con varias puñaladas en el estómago y abdomen.

Otro aspecto que resaltó el teniente Mendiolea, fue que las víctimas recibieron las agresiones en su mayoría del lado derecho, lo que supuso que los criminales eran probablemente zurdos, pero eso sólo era una mera conjetura a la cual no le daban mucha importancia.

Después, cuando liquidaron a Mercedes, los asesinos se dispusieron a hacer lo mismo con Ylicio, quien ya estaba tendido en el suelo, padeciendo los estertores de la muerte. Aun así, le asestaron varias cuchilladas más para rematarlo.

SE PRESENTÓ UN REPUBLICANO LLAMADO POMPEU

El martes 15 de septiembre, cerca de las 14:00 horas, las autoridades entregaron el cuerpo de Mercedes Cassola a su padre, el señor Pompeu del mismo apellido. También le entregaron dos anillos costosísimos que su hija llevaba en el momento en que fue asesinada y que sus criminales tuvieron “la cortesía” de no despojárselos.

El señor Pompeu viajó desde su natal San Gervasio, por ese entonces, un pueblo insignificante de Barcelona, a México para llevarse a su hija y darle cristiana sepultura.

Pero no le fue sencillo, pues los catalanes no eran bien vistos por el régimen imperante del dictador Francisco Franco, por la simple razón que fue el sector que opuso mayor resistencia contra los falangistas y fascistas, bloques de naturaleza ultraderechista.

El señor Pompeu se sintió doblemente humillado, primero por perder varios años atrás una guerra contra los falangistas y franquistas y segundo, ahora había perdido lo que más quería: a su hija Mercedes, quien despojada de prejuicios abandonó su país para buscar su vida y destino en México.

Ahí, a las afueras del Semefo del Hospital Juárez, el señor Pompeu recibió a su hija inerte, en un ataúd sellado para llevarla de vuelta a San Gervasio y enterrarla en el pueblo que la vio nacer.

CONTINUARÁ…

NO SE PIERDA LA CONCLUSIÓN DE ESTE INTRIGANTE CASO, EL PRÓXIMO VIERNES

Síguenos en Facebook: La Prensa Oficial y en Twitter: @laprensaoem