/ jueves 25 de noviembre de 2021

La descomposición

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador retrocedió 18 lugares en el combate a la corrupción.

Dicho de otra manera, México se ubicó en el quinto país más corrupto del mundo.

Así lo establece el más reciente informe del World Justice Proyect (Proyecto de Justicia Mundial o WJP, por sus siglas en inglés).

Fechado en Washington, el informe titulado Índice de Estado de Derecho 2021, mide el desempeño de 139 países.

De acuerdo al reporte, nuestro país pasó del lugar 117 al 135 en el combate a la corrupción.

El informe ubica a México en el núcleo de los países africanos con más graves problemas de corrupción, violencia y pobreza.

Sólo está por arriba de Uganda, Camerún, Camboya y Congo, consideradas las naciones más corruptas del planeta.

Los países menos corruptos son Dinamarca, Noruega, Singapur, Suiza y Finlandia.

Hay que recordar que, al inicio de su administración, López Obrador prometió un nivel de salud en México, similar al de Dinamarca.

El WJP incluye ocho factores en su medición: límites al poder gubernamental y ausencia de corrupción.

Asimismo, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal.

El mayor reto es la ausencia de corrupción, que registra su puntaje más bajo. Con esto se puede afirmar que la 4T está en proceso de podredumbre.

Los hechos, son evidentes pues la corrupción más visible atañe al primer círculo familiar y gubernamental de López Obrador.

Ejemplo de ello son los casos de corrupción de sus: Pío y Martín, filmados recibiendo dinero nunca reportado a las autoridades.

También hay omisión para castigar las denuncias de los contratos de la prima presidencial Felipa en Pemex por 365 millones de pesos.

El Presidente también minimizó los contratos del hijo de Manuel Bartlett con el Seguro Social, ni las numerosas casas no reportadas por el director de la CFE.

Los anteriores son los ejemplos más emblemáticos de los casos de corrupción en el gobierno que se dijo no ser igual a los anteriores. Es peor.

No hay que olvidar que el 80% de contratos públicos, son otorgados a amigos, compadres o incondicionales.

Son múltiples las denuncias recogidas en medios de comunicación de actos de corrupción en la construcción de las principales obras del presente gobierno.

Se trata sin lugar a dudas de un proceso de descomposición que nace de las entrañas mismas del poder.

¿Y si no, entonces cómo se explica que el mencionado organismo internacional haya ubicado a México, como uno de los países más corruptos del mundo?

PROSPECCIÓN… Trabajadores de base de la Confederación Nacional Campesina –filial del PRI—que dirige el diputado federal de Durango, Ismael Hernández Deras, con antigüedades de entre 20 y 30 años, fueron mandados a sus casas a inicios de 2020 por efectos de la pandemia de Covid 19. Actualmente la central permanece cerrada y nadie informa sobre su destino y menos de la posibilidad de cobrar su salario en ese el tiempo transcurrido. María Elena Gómez Alcántara y Julio Almazán Trejo, representantes de los trabajadores afirman que en marzo de 2020, fueron notificados de que la organización campesina cerraría sus instalaciones por un periodo de 40 días, en tanto se observaría el comportamiento de la pandemia con el propósito de evitar contagios. Les advirtieron que, posteriormente, se reincorporarían a sus labores. Esta situación, hasta el momento, no se ha cumplido, sin ninguna razón o justificación de parte del dirigente o de algún representante.

Twitter: @JoelSaucedo

saucedosj@yahoo.com.mx

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador retrocedió 18 lugares en el combate a la corrupción.

Dicho de otra manera, México se ubicó en el quinto país más corrupto del mundo.

Así lo establece el más reciente informe del World Justice Proyect (Proyecto de Justicia Mundial o WJP, por sus siglas en inglés).

Fechado en Washington, el informe titulado Índice de Estado de Derecho 2021, mide el desempeño de 139 países.

De acuerdo al reporte, nuestro país pasó del lugar 117 al 135 en el combate a la corrupción.

El informe ubica a México en el núcleo de los países africanos con más graves problemas de corrupción, violencia y pobreza.

Sólo está por arriba de Uganda, Camerún, Camboya y Congo, consideradas las naciones más corruptas del planeta.

Los países menos corruptos son Dinamarca, Noruega, Singapur, Suiza y Finlandia.

Hay que recordar que, al inicio de su administración, López Obrador prometió un nivel de salud en México, similar al de Dinamarca.

El WJP incluye ocho factores en su medición: límites al poder gubernamental y ausencia de corrupción.

Asimismo, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, cumplimiento regulatorio, justicia civil y justicia penal.

El mayor reto es la ausencia de corrupción, que registra su puntaje más bajo. Con esto se puede afirmar que la 4T está en proceso de podredumbre.

Los hechos, son evidentes pues la corrupción más visible atañe al primer círculo familiar y gubernamental de López Obrador.

Ejemplo de ello son los casos de corrupción de sus: Pío y Martín, filmados recibiendo dinero nunca reportado a las autoridades.

También hay omisión para castigar las denuncias de los contratos de la prima presidencial Felipa en Pemex por 365 millones de pesos.

El Presidente también minimizó los contratos del hijo de Manuel Bartlett con el Seguro Social, ni las numerosas casas no reportadas por el director de la CFE.

Los anteriores son los ejemplos más emblemáticos de los casos de corrupción en el gobierno que se dijo no ser igual a los anteriores. Es peor.

No hay que olvidar que el 80% de contratos públicos, son otorgados a amigos, compadres o incondicionales.

Son múltiples las denuncias recogidas en medios de comunicación de actos de corrupción en la construcción de las principales obras del presente gobierno.

Se trata sin lugar a dudas de un proceso de descomposición que nace de las entrañas mismas del poder.

¿Y si no, entonces cómo se explica que el mencionado organismo internacional haya ubicado a México, como uno de los países más corruptos del mundo?

PROSPECCIÓN… Trabajadores de base de la Confederación Nacional Campesina –filial del PRI—que dirige el diputado federal de Durango, Ismael Hernández Deras, con antigüedades de entre 20 y 30 años, fueron mandados a sus casas a inicios de 2020 por efectos de la pandemia de Covid 19. Actualmente la central permanece cerrada y nadie informa sobre su destino y menos de la posibilidad de cobrar su salario en ese el tiempo transcurrido. María Elena Gómez Alcántara y Julio Almazán Trejo, representantes de los trabajadores afirman que en marzo de 2020, fueron notificados de que la organización campesina cerraría sus instalaciones por un periodo de 40 días, en tanto se observaría el comportamiento de la pandemia con el propósito de evitar contagios. Les advirtieron que, posteriormente, se reincorporarían a sus labores. Esta situación, hasta el momento, no se ha cumplido, sin ninguna razón o justificación de parte del dirigente o de algún representante.

Twitter: @JoelSaucedo

saucedosj@yahoo.com.mx

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