Antonio De Marcelo Esquivel

  / martes 10 de septiembre de 2019

Al Torito porque no entienden

Cada año mueren 1.3 millones de personas en las carreteras del mundo, y entre 20 y 25 millones padecen traumatismos no mortales, así lo indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien considera que los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte entre todos los grupos etarios, pero la principal entre las personas de 15 a 29 años de edad.

Esto se convierte en un problema de salud de muchos países, aunque el 93 por ciento de estas muertes ocurre en países de bajos y medianos ingresos.

La OMS no indica en qué condiciones ocurren estos accidentes, sin embargo, no es un secreto que tomar el volante con cansancio o bajo los efectos del alcohol es la peor combinación que se puede hacer.

Por ello, es que en la Ciudad de México se puso en marcha el programa “Conduce sin alcohol” o “alcoholímetro”, que consiste en someter a los automovilistas a una prueba de alcoholemia y no debe rebasar entre 81 a 130 miligramos de alcohol por 100 mililitros de sangre, o de 0.41 a 0.65 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.

El consumo es de una a dos cervezas o una copa de licor, según el organismo de cada persona.

Pese a todo esto, aún son muchos los automovilistas que luego de consumir alcohol toman el volante, con la esperanza de no encontrarse un punto de revisión.

Para quienes no lo han logrado fueron a parar al “Torito”, y no son pocos, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) dio a conocer que del cinco de diciembre pasado a la fecha han sido remitidos 8 mil 937 conductores que han rebasado el límite de alcohol permitido en la sangre.

Todos, con excepción de quienes pagaron su amparo, aunque luego tuvieron que regresar, fueron remitidos al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social “Torito”.

De ellos, 8 mil 57 son hombres, 869 mujeres y 11 menores de edad. Ojalá todos tuviéramos la conciencia de que manejar luego de ingerir alcohol, no es la mejor decisión.

@Antoniodemarcel

antonio.marcelo@oem.com.mx

Cada año mueren 1.3 millones de personas en las carreteras del mundo, y entre 20 y 25 millones padecen traumatismos no mortales, así lo indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien considera que los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte entre todos los grupos etarios, pero la principal entre las personas de 15 a 29 años de edad.

Esto se convierte en un problema de salud de muchos países, aunque el 93 por ciento de estas muertes ocurre en países de bajos y medianos ingresos.

La OMS no indica en qué condiciones ocurren estos accidentes, sin embargo, no es un secreto que tomar el volante con cansancio o bajo los efectos del alcohol es la peor combinación que se puede hacer.

Por ello, es que en la Ciudad de México se puso en marcha el programa “Conduce sin alcohol” o “alcoholímetro”, que consiste en someter a los automovilistas a una prueba de alcoholemia y no debe rebasar entre 81 a 130 miligramos de alcohol por 100 mililitros de sangre, o de 0.41 a 0.65 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.

El consumo es de una a dos cervezas o una copa de licor, según el organismo de cada persona.

Pese a todo esto, aún son muchos los automovilistas que luego de consumir alcohol toman el volante, con la esperanza de no encontrarse un punto de revisión.

Para quienes no lo han logrado fueron a parar al “Torito”, y no son pocos, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) dio a conocer que del cinco de diciembre pasado a la fecha han sido remitidos 8 mil 937 conductores que han rebasado el límite de alcohol permitido en la sangre.

Todos, con excepción de quienes pagaron su amparo, aunque luego tuvieron que regresar, fueron remitidos al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social “Torito”.

De ellos, 8 mil 57 son hombres, 869 mujeres y 11 menores de edad. Ojalá todos tuviéramos la conciencia de que manejar luego de ingerir alcohol, no es la mejor decisión.

@Antoniodemarcel

antonio.marcelo@oem.com.mx