Antonio De Marcelo Esquivel

  / viernes 20 de septiembre de 2019

34 años no han servido para estar preparados

No se trata de ser un contreras o tener una actitud negativa, sino de señalar los errores que cometemos pese a que se trata de nuestra seguridad. Así se ve el resultado del macro simulacro realizado por 34 ocasión, en la Ciudad de México, a fin de estar preparados ante un sismo.

En un recorrido por las inmediaciones de La Prensa, las escenas evidenciaron la falta de seriedad que la población pone en ejercicios como el de abandonar una construcción, para el caso de una emergencia en la cual se tendrá que caminar bajo presión, apoyar al de al lado y dejarse ayudar por otros.

Ya lo vivimos el pasado 2017, cuando el destino quiso que un 19 de septiembre se repitiera un sismo muy cerca de la capital del país.

No lo podíamos creer quienes lo vivimos, era como una broma macabra del destino que precisamente al cumplirse un aniversario más del sismo de 1985, temblara.

Pero, ocurrió, ese día perdieron la vida muchas personas, en las Alcaldías de Cuauhtémoc, en Gustavo A. Madero, en Coyoacán, entre todos ellos unos niños que perecieron bajo los escombros del colegio Rébsamen.

Así llegó este 19 de septiembre, con antelación se dio a conocer que en punto de las diez de la mañana sonaría la alarma sísmica, en ese momento se debía salir de los edificios, llegar a las zonas de seguridad, escuchar al personal de Protección Civil.

Pero llegó la hora y mucha gente no estaba preparada, había que tomar el bolso, llevar el celular, no dejar el cargador y hacer una selfie de la evacuación.

Un ejercicio de rutina, que dejó 26 personas, que requirieron atención médica; lo confirmó la jefa de gobierno en su reporte final: una con fractura, otra con esguince, luxación y otras más con crisis nerviosa.

Si comparamos estos resultados con el número de ciudadanos, parece muy poco, pero tratándose de un simulacro, no es aceptable.

La respuesta de Claudia Sheinbaum, es realizar simulacros cada tres meses, y a esto se suma atender la infraestructura, porque el cuatro por ciento de los 12 mil 354 altavoces no funcionan, es decir casi medio centenar no suenan, lo que pone en serio riesgo a la población, eso sin contar que un importante número de la población no tiene la menor idea de lo que son los primeros auxilios.

Ojalá tomemos conciencia de la importancia que tiene hacer lo correcto durante estos ejercicios, porque de ello puede depender nuestra vida o la de quien está a nuestro lado.

En twitter: @Antoniodemarcel

En el correo: antonio.marcelo@oem.com.mx

No se trata de ser un contreras o tener una actitud negativa, sino de señalar los errores que cometemos pese a que se trata de nuestra seguridad. Así se ve el resultado del macro simulacro realizado por 34 ocasión, en la Ciudad de México, a fin de estar preparados ante un sismo.

En un recorrido por las inmediaciones de La Prensa, las escenas evidenciaron la falta de seriedad que la población pone en ejercicios como el de abandonar una construcción, para el caso de una emergencia en la cual se tendrá que caminar bajo presión, apoyar al de al lado y dejarse ayudar por otros.

Ya lo vivimos el pasado 2017, cuando el destino quiso que un 19 de septiembre se repitiera un sismo muy cerca de la capital del país.

No lo podíamos creer quienes lo vivimos, era como una broma macabra del destino que precisamente al cumplirse un aniversario más del sismo de 1985, temblara.

Pero, ocurrió, ese día perdieron la vida muchas personas, en las Alcaldías de Cuauhtémoc, en Gustavo A. Madero, en Coyoacán, entre todos ellos unos niños que perecieron bajo los escombros del colegio Rébsamen.

Así llegó este 19 de septiembre, con antelación se dio a conocer que en punto de las diez de la mañana sonaría la alarma sísmica, en ese momento se debía salir de los edificios, llegar a las zonas de seguridad, escuchar al personal de Protección Civil.

Pero llegó la hora y mucha gente no estaba preparada, había que tomar el bolso, llevar el celular, no dejar el cargador y hacer una selfie de la evacuación.

Un ejercicio de rutina, que dejó 26 personas, que requirieron atención médica; lo confirmó la jefa de gobierno en su reporte final: una con fractura, otra con esguince, luxación y otras más con crisis nerviosa.

Si comparamos estos resultados con el número de ciudadanos, parece muy poco, pero tratándose de un simulacro, no es aceptable.

La respuesta de Claudia Sheinbaum, es realizar simulacros cada tres meses, y a esto se suma atender la infraestructura, porque el cuatro por ciento de los 12 mil 354 altavoces no funcionan, es decir casi medio centenar no suenan, lo que pone en serio riesgo a la población, eso sin contar que un importante número de la población no tiene la menor idea de lo que son los primeros auxilios.

Ojalá tomemos conciencia de la importancia que tiene hacer lo correcto durante estos ejercicios, porque de ello puede depender nuestra vida o la de quien está a nuestro lado.

En twitter: @Antoniodemarcel

En el correo: antonio.marcelo@oem.com.mx

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